
El taxista José Vicente Romero está preso por enviar “Somos libres” en un chat. Lo acusan de traición a la patria tras una detención en Carrizal, estado Miranda.
El sistema judicial mantiene privado de libertad al taxista carrizaleño José Vicente Romero Peña por un mensaje de texto.
El pasado 8 de enero de 2026, el trabajador realizaba un servicio de transporte desde el centro comercial La Cascada hacia Colinas de Carrizal. Al llegar al destino, funcionarios policiales detuvieron a todos los presentes, incluyendo al conductor que seguía dentro de su vehículo.
Los oficiales buscaban a una supuesta funcionaria policial en la vivienda visitada por los pasajeros del taxi. Tras trasladarlo al comando de Los Teques, los agentes revisaron el teléfono celular del humilde trabajador del volante.
Durante la revisión ilegal del celular, hallaron frases celebrando el cambio político ocurrido el 3 de enero con la expresión “somos libres”.
Estas palabras privadas bastaron para que las autoridades decidieran dejarlo bajo custodia mientras liberaban a sus clientes.
La familia denuncia una detención arbitraria contra un hombre que simplemente cumplía con su jornada laboral diaria. Actualmente, el ciudadano enfrenta cargos penales severos que ponen en riesgo su futuro y el sustento de su hogar.
El Tribunal 5º de Control ordenó la privación de libertad de Romero Peña bajo cargos de incitación al odio y traición a la patria. La justicia dictó un periodo de investigación de 45 días mientras el detenido pasaba por diversas sedes policiales y forenses. Inicialmente, permaneció en El Paso, pero luego las autoridades lo trasladaron a los centros de detención de La Yaguara y San Agustín.
Su esposa, Angélica Repillosa, asegura que el caso se sostiene exclusivamente en las opiniones políticas encontradas en el dispositivo móvil.
Los abogados de los pasajeros lograron la libertad de sus defendidos la misma noche del suceso inicial en Carrizal. Sin embargo, el taxista no contó con la misma suerte y ahora integra la lista de presos políticos del país.
La defensa pública asignada por el tribunal todavía no logra desestimar las acusaciones vinculadas a la libre expresión. Este incidente genera un profundo temor entre los trabajadores del transporte que temen represalias por el contenido de sus conversaciones.
La comunidad de Carrizal exige justicia para un vecino conocido por su honradez y dedicación al trabajo.
La detención del taxista y el mensaje que lo hizo preso
La situación jurídica de José Vicente Romero Peña refleja la vulnerabilidad de los ciudadanos ante la revisión de sus comunicaciones personales. El mensaje “somos libres” se convirtió en la única evidencia para acusar a un civil de delitos contra el Estado.
Sus familiares sostienen que expresar alegría por los eventos políticos no constituye un crimen ni incita a la violencia social. No obstante, el sistema mantiene el rigor contra el conductor mientras el proceso de investigación avanza lentamente en los tribunales.
Este tipo de arrestos tras el 3 de enero demuestra la vigilancia extrema sobre la opinión pública en el entorno digital.
El taxista, quien solo servía de transporte para una pareja, paga ahora las consecuencias de una inspección sin orden judicial previa. Su caso despertó la solidaridad de diversos gremios que denuncian la criminalización del pensamiento en el ejercicio del oficio.
La familia espera que la revisión del expediente permita demostrar la inocencia de un hombre ajeno a conspiraciones políticas. Mientras tanto, el centro de detención de San Agustín alberga a un ciudadano cuya única falta fue escribir sus sentimientos.
Con información de El Tequeño
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