
Viena/Kiev, 28 de diciembre de 2025.- En un raro momento de cooperación en medio del conflicto armado, Rusia y Ucrania han acordado un alto el fuego temporal y localizado en las inmediaciones de la Central Nuclear de Zaporiyia (ZNPP), la más grande de Europa, para permitir la reparación de líneas de transmisión eléctrica esenciales. La mediación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha sido clave en este acuerdo, anunciado este domingo por su director general, Rafael Grossi.
Detalles del acuerdo y las reparaciones
Según el OIEA, las reparaciones comenzaron inmediatamente tras la entrada en vigor de esta “ventana de silencio” temporal. Los trabajos se centran en restaurar la transmisión de energía entre los patios de distribución de la ZNPP y la cercana Central Térmica de Zaporiyia. Un equipo de expertos del OIEA supervisa las labores sobre el terreno, que se espera duren varios días.
Grossi agradeció a “ambas partes” por aceptar esta pausa en las hostilidades, destacando que forma parte de “esfuerzos persistentes para prevenir un accidente nuclear durante el conflicto militar”. La central, ocupada por fuerzas rusas desde marzo de 2022, depende de suministro eléctrico externo para refrigerar el combustible nuclear y mantener funciones de seguridad esenciales, incluso en estado de apagado.
Este no es el primer alto el fuego local en la zona: acuerdos similares se han mediado por el OIEA en meses anteriores para reparaciones similares, reflejando la fragilidad permanente de la infraestructura energética en la planta.
Contexto de riesgo nuclear
La ZNPP ha perdido conexión externa en múltiples ocasiones desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, recurriendo a generadores diésel de emergencia. A principios de diciembre, la planta sufrió un corte temporal que puso a prueba su resiliencia. Ambas partes se acusan mutuamente de ataques que dañan las líneas eléctricas, aunque el OIEA evita atribuir responsabilidades directas.
Expertos internacionales advierten que cualquier fallo prolongado en el suministro podría llevar a un accidente con liberación radiactiva, evocando temores similares a los de Chernóbil en 1986.
Reacciones y perspectivas
Ni Kiev ni Moscú han emitido declaraciones oficiales inmediatas sobre este acuerdo específico, pero el OIEA lo presenta como un paso positivo para la seguridad nuclear. Este alto el fuego local ocurre en un momento de negociaciones más amplias sobre el futuro de la planta, que figura como punto contencioso en propuestas de paz respaldadas por Estados Unidos, donde se discute su control conjunto o devolución a Ucrania.
Mientras el conflicto general continúa sin un cese el fuego global, iniciativas como esta destacan el rol del OIEA en mitigar riesgos nucleares. La comunidad internacional sigue atenta, esperando que estas pausas locales contribuyan a una mayor estabilidad en una de las instalaciones nucleares más vulnerables del mundo.



Por




Por




