
El periodista y ex preso político venezolano, Ramón Centeno, ingresó este viernes a la Clínica Santa Paula, en Caracas. Tras casi cuatro años de una detención que deterioró gravemente su estado físico, el comunicador se somete a una compleja intervención quirúrgica. Según informó el dirigente Nicmer Evans, los médicos estiman que la operación durará entre tres y cuatro horas para intentar revertir las secuelas óseas.
Centeno llegó al centro de salud con la esperanza de recuperar la movilidad que perdió durante su cautiverio. El periodista permaneció gran parte de su reclusión en una silla de ruedas, debido a la falta de atención médica oportuna. Esta cirugía representa un paso crucial en su proceso de recuperación tras obtener su libertad bajo medidas cautelares a principios de 2026.
Un calvario judicial tras una entrevista periodística
La pesadilla de Ramón Centeno comenzó el 2 de febrero de 2022. Funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) lo detuvieron en su residencia sin orden judicial previa. El motivo de su arresto fue la realización de una entrevista a personas vinculadas con el narcotráfico en el marco de la “Operación Mano de Hierro”. A pesar de ejercer su labor informativa, las autoridades lo acusaron de asociación para delinquir y usurpación de funciones.
Durante su estancia en el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (CONAS), su salud se quebró de manera alarmante. Al momento de ser apresado, el comunicador convalecía de una operación previa de reconstrucción de cadera y fémur debido a un accidente de tránsito. La falta de rehabilitación y las condiciones precarias de su celda agravaron su cuadro clínico, provocándole incluso una parálisis facial en su primera audiencia.
Excarcelación y duelo en libertad
Tras años de exigencias por parte del Colegio Nacional de Periodistas (CNP) y organizaciones de derechos humanos, Centeno salió del recinto penitenciario el 14 de enero de 2026. Su liberación formó parte de un proceso de excarcelaciones de presos políticos en el país. No obstante, la alegría de la libertad se vio empañada por una tragedia personal apenas doce días después de su salida.
Omaira Navas, madre del periodista y su principal defensora durante el encierro, falleció el 27 de enero de 2026. Navas lideró campañas incansables para solicitar una medida humanitaria que nunca llegó a tiempo para evitar el daño físico de su hijo. Centeno ha manifestado que, aunque dejó atrás “el inframundo” de la cárcel, su libertad es parcial mientras persistan las medidas cautelares y el juicio en su contra.
El camino hacia la recuperación física
La intervención de este viernes busca corregir las fallas estructurales en su cadera que lo mantuvieron postrado. Diversos gremios periodísticos mantienen la vigilancia sobre su evolución postoperatoria, recordando que su caso es un símbolo de la persecución contra el ejercicio informativo. La comunidad internacional y local espera que esta cirugía le devuelva la autonomía física necesaria para continuar su vida.
Punto de Corte continuará informando sobre el estado de salud del colega. El gremio reafirma que informar no es un delito y que la atención médica es un derecho humano fundamental que le fue negado sistemáticamente a Centeno durante su injusta prisión.
Fuentes: Nicmer Evans (X), NTN24, Amnistía Internacional, Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), Punto de Corte, Tal Cual.
También puedes leer en Punto de Corte:
Danos tu opinión sobre el tema en nuestro foro de DEBATES de Telegram:



Por
Por
Por
Por





