
Washington, 24 de marzo de 2026 – El administrador de la NASA, Jared Isaacman, anunció este martes un giro histórico en el programa Artemis: la agencia espacial estadounidense pausará de forma indefinida el proyecto de la estación lunar orbital Gateway para concentrar todos sus recursos en el establecimiento directo de una base humana permanente sobre la superficie de la Luna.
Durante la apertura del evento “Ignition Day” celebrado en la sede central de la NASA en Washington, Isaacman explicó que la decisión responde a la necesidad de priorizar infraestructura que permita operaciones sostenidas en la superficie lunar, en lugar de una estación intermedia en órbita. “No debería sorprender a nadie que pausemos Gateway en su forma actual y nos enfoquemos en la infraestructura que apoye operaciones sostenidas en la superficie lunar”, declaró el jefe de la agencia.
Un sueño de Trump
Esta nueva estrategia, está alineada con la Política Espacial Nacional de la administración del presidente Donald Trump. NASA invertirá aproximadamente 20.000 millones de dólares durante los próximos siete años para desarrollar el primer asentamiento humano fuera de la Tierra. El plan se desplegará en tres fases progresivas que inician con el envío inicial de misiones tripuladas. Luego, la instalación de infraestructura básica. Y finalmente, la habilitación de una presencia humana continua y de larga duración en la Luna.
Isaacman enfatizó que componentes ya construidos o contratados para Gateway podrán ser reutilizados o redirigidos hacia objetivos de superficie o otros programas, incluyendo compromisos con socios internacionales y comerciales. “Repuntaremos el talento y el hardware que actualmente trabaja en Gateway hacia la superficie o hacia otros programas”, añadió.
Gateway tendrá que esperar
La decisión representa un cambio significativo en la arquitectura del programa Artemis. El Gateway, concebido originalmente como una pequeña estación espacial en órbita lunar que serviría de punto de apoyo para aterrizajes y futuras misiones, había avanzado con contribuciones de socios como Europa, Japón y Canadá. Sin embargo, la nueva dirección prioriza un enfoque “directo a superficie” para acelerar el regreso sostenido de astronautas estadounidenses a la Luna y competir con las ambiciones lunares de China.
El anuncio se enmarca en la directriz presidencial “Ensuring American Space Superiority” emitida por Trump en diciembre de 2025, que impulsa el liderazgo estadounidense en el espacio, el retorno a la Luna antes de 2028 y el establecimiento de elementos iniciales de una base lunar permanente hacia 2030.
Aunque la pausa de Gateway es indefinida, funcionarios de la NASA indicaron que no se descarta revisitar el concepto orbital en el futuro, una vez consolidada la presencia en la superficie. La agencia mantiene su objetivo de realizar la primera misión tripulada de aterrizaje lunar (Artemis III) en 2027, con aterrizajes subsiguientes que sentarán las bases del asentamiento permanente.
La reorientación ha sido recibida con interés en círculos espaciales, donde se interpreta como un esfuerzo por simplificar la arquitectura del programa, reducir costos a largo plazo y aumentar el ritmo de lanzamientos mediante una mayor participación del sector comercial. Hasta el momento, no se han detallado posibles impactos específicos en los contratos existentes ni en los socios internacionales.
Con este anuncio, la NASA redefine su hoja de ruta hacia una presencia humana duradera en la Luna, pasando de una estación orbital de apoyo a la construcción directa del primer hogar humano extraterrestre.



Por


Por

Por
Por






