
El presidente Gustavo Petro presentó un ambicioso proyecto de ley para convocar una Asamblea Nacional Constituyente que impulse transformaciones estructurales en Colombia.
El ministro de Justicia, Luis Eduardo Montealegre, desde Shanghái, destacó que el borrador establece las bases para un cambio liderado por la ciudadanía.
La propuesta incluye una asamblea paritaria de 71 delegados, con un enfoque en el diálogo para construir un nuevo país. Petro convocó a una movilización en la Plaza de Bolívar de Bogotá para recolectar firmas y superar lo que llama un “bloqueo institucional” en el Congreso, que ha frenado iniciativas sociales clave de su gobierno.
Montealegre subrayó que la Constituyente no revocará al Congreso ni afectará tratados internacionales sobre derechos humanos, respetando el principio de no regresividad en derechos sociales.
“Con argumentos, no con violencia, definiremos el futuro del país”, afirmó.
El proyecto busca reformar la Carta Magna, priorizando el programa social del primer gobierno de izquierda en Colombia. La iniciativa, según el ministro, responde a la necesidad de superar resistencias que han obstaculizado las reformas impulsadas por Petro.
Constituyente: Un proceso ciudadano y participativo
El proyecto establece que la Asamblea Constituyente será de iniciativa popular, con un comité ciudadano encargado de recoger firmas y ajustar el borrador inicial.
Petro enfatizó que cualquier persona puede presentar propuestas, pero el comité ciudadano tomará las decisiones finales. La ley requiere la aprobación mayoritaria del Congreso, detallando la cantidad de delegados, los temas a discutir y las fechas de ejecución.
Posteriormente, el presidente sancionará la ley, y la Corte Constitucional la revisará. Si recibe el aval, la convocatoria se realizará entre dos y seis meses después, garantizando un proceso transparente y participativo.
Críticas al Proyecto Constituyente: Polémica nacional
La propuesta ha generado una ola de críticas desde diversos sectores políticos. Juan Manuel Galán, aspirante presidencial, calificó la iniciativa como una “imprudencia monumental” a meses de las elecciones legislativas de 2026. En su cuenta de X, afirmó que convocar una Constituyente ahora amenaza la democracia.
El expresidente Andrés Pastrana la tachó de “inconstitucional e innecesaria”, acusándola de ser una maniobra para desviar la atención de los problemas del gobierno.
Ambos líderes advierten sobre el riesgo de polarización en un momento electoral clave.
Opositores Cuestionan la viabilidad de la Constituyente
José Manuel Restrepo, exministro, criticó el proyecto por imitar el modelo venezolano, con cupos por sectores que podrían distorsionar la democracia representativa. “Es más una plataforma electoral que una reforma viable”, afirmó, destacando la falta de tiempo y mayorías en el Congreso.
Catherine Juvinao, representante a la Cámara, acusó a Petro de usar la Constituyente para polarizar y hacer campaña contra las instituciones, disfrazando el sistema de frenos y contrapesos como un “bloqueo institucional”. Según Juvinao, la propuesta no prosperará en el legislativo, pero busca movilizar a las bases del gobierno.
Reacciones de la Derecha: Temores de inestabilidad
Juan Carlos Pinzón, precandidato presidencial de derecha, alertó que la Constituyente generará caos e incertidumbre, afectando empleos e inversión. “Petro busca perpetuarse o imponer un modelo como el de Maduro”, aseguró, calificando la iniciativa como una estrategia para dividir al país.
Pinzón afirmó que los colombianos y el Congreso rechazarán la propuesta, que considera perjudicial en un contexto de tensiones sociales.
Las críticas coinciden en señalar que el momento elegido, cercano a las elecciones de 2026, responde a intereses políticos más que a una reforma estructural.
Futuro de la Constituyente: Desafíos y expectativas
El gobierno enfrenta un panorama complejo para materializar la Constituyente. La necesidad de mayorías en el Congreso y la revisión de la Corte Constitucional representan obstáculos significativos.
Además, la polarización política y las críticas de diversos sectores complican el escenario.
Sin embargo, Petro insiste en que la ciudadanía liderará el proceso, garantizando que las reformas reflejen las necesidades del pueblo.
La movilización en la Plaza de Bolívar marcará el inicio de la recolección de firmas, un paso clave para legitimar la iniciativa.
El debate sobre la Constituyente apenas comienza, y su éxito dependerá de la capacidad del gobierno para articular un consenso amplio y superar las resistencias políticas.
Con información de Agencias
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