
Las Fuerzas Armadas de Ecuador y el Comando Sur de los Estados Unidos activaron este mes una serie de operaciones tácticas en territorio ecuatoriano. El objetivo central de esta alianza busca desarticular a las organizaciones criminales calificadas oficialmente como “terroristas”. El general Francis L. Donovan confirmó que estas acciones enfrentarán directamente las redes de desestabilización en América Latina.
Estrategia bilateral contra el crimen organizado
El presidente Daniel Noboa anunció el comienzo de una “nueva fase” en su política de seguridad nacional. Esta etapa incluye la colaboración estrecha con aliados regionales para frenar el auge de la violencia y la corrupción estatal. Aunque la Presidencia evitó detallar el número de efectivos extranjeros, el enfoque principal reside en el intercambio de inteligencia técnica y operativa.
Las reuniones de alto nivel en Quito con jefes de Operaciones Especiales Sur definieron mecanismos de vigilancia en puntos críticos. El control en aeropuertos y puertos marítimos resulta vital, ya que estas infraestructuras funcionan como nodos principales para el tráfico de sustancias ilícitas.
Crisis de seguridad y medidas de excepción
Ecuador enfrenta una realidad compleja donde aproximadamente el 70% de la droga proveniente de países vecinos transita por sus rutas. Esta ubicación geográfica estratégica convirtió al país en el principal puerto de salida de cocaína hacia mercados en Norteamérica y Europa. La disputa entre bandas locales y carteles internacionales ha disparado los índices de homicidios en las provincias costeras.
Como respuesta inmediata a la escalada violenta, el Ejecutivo decretará un toque de queda nocturno del 15 al 30 de marzo. La medida restrictiva aplicará en las provincias de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro. Estas zonas presentan los mayores focos de conflictividad por minería ilegal y enfrentamientos entre grupos armados que buscan el control territorial.
Contexto geopolítico y limitaciones legales
La intensificación de la ayuda estadounidense ocurre tras la caída de líderes de carteles internacionales con nexos en Ecuador. No obstante, el despliegue militar mantiene ciertos límites tras el referendo de 2025, donde la población rechazó la instalación de bases extranjeras permanentes. El Gobierno de Noboa insiste en que la cooperación actual no vulnera la Constitución, pues se trata de apoyo logístico y no de ocupación.
Washington sostiene que la estabilidad de Ecuador influye directamente en la seguridad interna de los Estados Unidos. Por su parte, el gabinete ecuatoriano apuesta por fortalecer las relaciones comerciales para debilitar las economías ilícitas que sostienen al hampa. La efectividad de estos operativos conjuntos determinará el rumbo de la paz social en la nación andina durante el presente año.
Danos tu opinión sobre el tema en nuestro foro de DEBATES de Telegram:
También puedes leer en Punto de Corte:



Por




Por




