
La Habana, 10 de febrero de 2026 — El gobierno cubano notificó formalmente a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que, a partir de la medianoche del lunes 9 de febrero, el país se queda sin suministro de combustible de aviación (Jet A-1 o queroseno) en todos sus aeropuertos internacionales. La advertencia, confirmada por múltiples fuentes del sector y difundida a través de un aviso oficial NOTAM (Notice to Airmen), establece que la falta de combustible se extenderá al menos hasta el 11 de marzo de 2026.
La medida afecta a los nueve principales aeropuertos internacionales de Cuba, incluyendo:
- José Martí (La Habana)
- Juan Gualberto Gómez (Varadero)
- Abel Santamaría (Santa Clara)
- Frank País (Holguín)
- Antonio Maceo (Santiago de Cuba)
- Jardines del Rey (Cayo Coco), entre otros
Causas oficiales y contexto de la crisis
El gobierno cubano atribuye la escasez al “asedio petrolero” y las presiones de Estados Unidos, que en las últimas semanas han intensificado medidas para bloquear el suministro de crudo y derivados a la isla. Entre ellas destacan amenazas de aranceles y sanciones secundarias a terceros países que continúen enviando petróleo a Cuba, lo que ha afectado especialmente los envíos provenientes de Venezuela y ha disuadido a otros posibles proveedores.
Cuba produce apenas alrededor del 30-35% de sus necesidades energéticas y depende fuertemente de importaciones. Desde inicios de febrero, las autoridades anunciaron un plan de emergencia que incluye:
- Suspensión total de la venta de diésel a la población
- Cierre temporal o reducción de operaciones en hoteles no prioritarios
- Recorte drástico de horarios en hospitales, oficinas estatales y servicios públicos
- Apagones prolongados en todo el país
La falta de combustible para aviación es el último y más visible impacto de esta crisis energética sin precedentes en los últimos años.
Reacciones de las aerolíneas y consecuencias inmediatas
Las principales aerolíneas afectadas —principalmente canadienses, estadounidenses, mexicanas, españolas y panameñas— han comenzado a reaccionar:
- Air Canada, la mayor operadora hacia Cuba, suspendió inmediatamente sus vuelos regulares y anunció que enviará aviones vacíos (ferry flights) con combustible adicional para repatriar a miles de turistas canadienses varados (cerca de 3.000 personas en los próximos días).
- WestJet y Air Transat también cancelaron operaciones.
- Aerolíneas mexicanas como VivaAerobus y Aeroméxico confirmaron que mantienen vuelos, aunque con ajustes y posibles desvíos o paradas técnicas para repostar fuera de Cuba.
- La FAA (Administración Federal de Aviación de EEUU) emitió alertas oficiales confirmando la indisponibilidad de Jet A-1 en los aeropuertos cubanos desde el 10 de febrero hasta el 10 de marzo.
Para vuelos de larga distancia (especialmente desde Europa o Rusia), las aerolíneas deberán cargar suficiente combustible en origen para ida y vuelta, lo que reduce drásticamente la capacidad de pasajeros y carga, eleva costos y obliga a reprogramar rutas.
Impacto en el turismo y la economía
El sector turístico —principal fuente de divisas de Cuba— recibe otro golpe devastador. Varadero, Cayo Coco, Holguín y otros polos dependen casi exclusivamente de vuelos chárter y regulares internacionales. La imposibilidad de repostar en la isla complica el retorno de turistas y desincentiva nuevas reservas.
Rusia, principal aliado político y económico de Cuba en los últimos años, ha anunciado que “hará lo posible” por ayudar, aunque no se han detallado envíos concretos de combustible ni plazos.
Mientras tanto, el gobierno cubano mantiene que los aeropuertos permanecen operativos 24/7, pero sin combustible disponible para venta o abastecimiento comercial. Expertos advierten que, sin una rápida solución al desabastecimiento general de hidrocarburos, la parálisis podría extenderse más allá del mes anunciado.
La crisis energética de febrero de 2026 se perfila como una de las más graves desde el “Período Especial” de los años 90, poniendo en evidencia la extrema vulnerabilidad de la isla ante el bloqueo de suministros petroleros y su dependencia de importaciones.



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