
Las exportaciones de petróleo venezolano a EEUU crecen 170% en 2026. Citgo lidera la llegada de 14 nuevos compradores tras años de sanciones.
El mercado energético de Estados Unidos vive una profunda transformación durante el presente año 2026. La flexibilización de las sanciones bilaterales impulsa este intercambio comercial de forma sostenida.
Según la Administración de Información Energética, las compras estadounidenses de crudo venezolano crecieron un 170% hasta julio. Durante los primeros siete meses las exportaciones alcanzaron 92,3 millones de barriles acumulados.
Un grupo de catorce refinadoras e intermediarias inició operaciones en este período de flexibilización. Citgo encabeza estas incorporaciones comerciales con un volumen notable desde marzo. La empresa sumó 11,2 millones de barriles y ocupó el cuarto lugar de compradores.
Solo Valero, Phillips 66 y Chevron superaron los volúmenes adquiridos por Citgo. Tras siete años de parálisis operacional, la filial retoma sus despachos tradicionales.
Su retorno demuestra el peso histórico que mantiene en el suministro nacional. Las cifras oficiales confirman la aceleración del intercambio de hidrocarburos entre ambas naciones.
Catorce empresas reactivan el mercado de crudo venezolano en Estados Unidos
Otras corporaciones internacionales también aprovecharon la nueva apertura para realizar compras significativas. Trafigura registró la importación de 5 millones de barriles durante el mismo intervalo.
Por su parte, la firma Atlantic adquirió 3,2 millones de barriles de crudo. Empresas como Deer Park y Global sumaron más de un millón de barriles cada una. La diferencia entre Citgo y sus competidores evidencia el liderazgo de la filial.
Paralelamente, el negocio de los productos derivados del petróleo muestra un salto extraordinario. El volumen de derivados enviados pasó de 2,6 a 13,9 millones de barriles. Este crecimiento representa un aumento exacto del 434% respecto al período anterior.
Un total de catorce empresas compró derivados venezolanos en estos siete meses. En el año 2025 solo ocho compañías participaban en ese segmento específico.
Valero lidera esta categoría tras importar 4,2 millones de barriles en derivados. Phillips 66 también aportó cifras importantes con 1,7 millones de barriles procesados.
Diversificación de derivados fortalece las exportaciones energéticas
Comercializadoras globales como Trafigura ingresaron al mercado de derivados con 2,6 millones de barriles. Firmas como Global y Novum Energy Trading cerraron transacciones por volúmenes considerables.
Esta variada participación de actores internacionales fortalece la posición de la industria nacional. Además del aumento en clientes, el país amplió la variedad de productos colocados.
Los aceites no terminados alcanzaron envíos por 5,9 millones de barriles acumulados. Los combustibles residuales sumaron 5,2 millones de barriles entregados a compradores estadounidenses. Asimismo, la industria registró despachos de propano y líquidos del gas natural.
Las refinerías norteamericanas recibieron componentes esenciales para la mezcla de gasolina motor. El combustible tipo queroseno para aviones registró una subida superior al 538%.
Únicamente el rubro de asfalto experimentó un descenso en sus envíos consolidados. La canasta de exportación muestra una complejidad técnica mucho mayor que antes.
Las refinerías estadounidenses amplían el consumo de hidrocarburos locales
La colocación de productos terminados consolida la recuperación del sector petrolero en Norteamérica. Las plantas procesadoras adaptan sus dietas para aprovechar la calidad del suministro.
La flexibilidad normativa permite planificar compras de largo plazo entre las partes. Las autoridades energéticas prevén una mayor estabilidad en los volúmenes de entrega.
La presencia de intermediarios internacionales asegura la distribución en diversos mercados regionales. La relación comercial recupera el dinamismo característico de décadas pasadas en la región.
Las empresas tradicionales y las nuevas incorporaciones compiten activamente por cuotas. El sector privado demuestra un interés renovado en la producción venezolana de hidrocarburos.
La logística de despacho funciona sin los contratiempos generados por restricciones pasadas.
Los puertos de embarque aumentan su actividad operacional para atender la demanda. Este panorama señala una etapa distinta para el comercio energético entre ambos países.
Con información de EIA
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