
El pueblo costero de Tiraya, ubicado a tan solo quince minutos de Adícora en el estado Falcón, atraviesa una profunda crisis de servicios básicos y deterioro de infraestructura. Nicmer Evans, politólogo y conductor del programa PDCRadio Desencadenados transmitido por PDCTV, documentó durante un recorrido la realidad de esta comunidad de ochenta familias. El poblado enfrenta frecuentes cortes eléctricos de más de doce horas continuas. La falta de servicios públicos esenciales paralizó la actividad pesquera y turística que antes garantizaba la subsistencia de sus habitantes.
Casas abandonadas y la pérdida del turismo local
Las calles de Tiraya muestran decenas de viviendas destruidas por el salitre y abandonadas por sus dueños. En años anteriores, trabajadores y educadores utilizaban sus prestaciones sociales para adquirir o alquilar estas propiedades frente al mar. Evans destacó el fuerte impacto económico que sufrió la zona: “Hoy todas esas viviendas están abandonadas, hoy son los pueblos abandonados como el caso de Tiraya. Ochenta familias están tratando de subsistir en un espacio maravilloso”. La migración forzada vació el pueblo, mientras las olas arrastran basura plástica hacia sus costas sin que las autoridades apliquen planes de recolección ni saneamiento ambiental.
Promesas incumplidas y elefantes rojos
La intervención estatal en el sector dejó obras inconclusas que la comunidad define como ruinas. En el año 2019, la entonces ministra Iris Varela trasladó reclusos para construir una panadería y un multiquiosco elaborado con botellas de plástico reciclado. Pese a la propaganda oficial sobre su inauguración, las estructuras quedaron abandonadas sin prestar ningún servicio. “Esta estructura que fue hecha con la mano de obra de presos que fueron movilizados por Iris Varela al pueblo de Tiraya para ser inaugurada como uno de los centros de producción económica que iba a reactivar la economía del pueblo, pues simplemente quedó en ruinas, nunca se inauguró”, afirmó Evans durante la transmisión.
Desidia estatal en la costa falconiana
El deterioro también afecta la seguridad vial y el patrullaje institucional de la zona. A pesar de contar con un puesto de la Guardia Nacional, las condiciones generales de la playa reflejan negligencia. Una fragata de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana permanece encallada en el arrecife natural de la zona tras sufrir un accidente marítimo. El barco fue desmantelado internamente y dejado a la deriva en la orilla, convirtiéndose en un símbolo del olvido oficial. El periodista señaló la paradoja de mantener equipamiento militar abandonado en una costa que carece de inversión privada y planes de desarrollo.
La necesidad de un plan de reactivación económica
A pesar del panorama adverso, Tiraya posee condiciones geográficas privilegiadas para la práctica de deportes acuáticos como el kitesurf y el windsurf. Su cercanía con las Salinas de Cumaraguas y el Cabo San Román le otorga una ventaja estratégica dentro del matorral xerófilo de Paraguaná. Evans enfatizó que la recuperación de estas comunidades requiere una alianza entre el sector privado y un Estado regulador. “Se necesita una verdadera política de calidad en nuestro país para que nuestras costas tengan la oportunidad de renacer en el marco de un plan de turismo productivo”, concluyó la emisión.
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