
La defensora de derechos humanos y presidenta de la organización Control Ciudadano, Rocío San Miguel, ofreció su primera entrevista tras recuperar la libertad plena. Durante la conversación con Shirley Radio, la activista relató los devastadores momentos que vivió durante los casi dos años que permaneció privada de libertad. Explicó cómo afectó esta situación su salud integral y el impacto directo sobre su entorno familiar.
San Miguel explicó que el Tribunal 3.º de Primera Instancia en Funciones de Juicio con competencia en materia de terrorismo dictó una sentencia absolutoria a su favor. Esta medida judicial le permitió recuperar formalmente todos sus derechos. La abogada subrayó que durante todo el proceso penal otras personas hablaron por ella mediante expedientes judiciales y acusaciones infundadas. Por esta razón, valoró la oportunidad de transmitir de primera mano su experiencia personal.
“Hoy culmina un duro capítulo de mi vida”, afirmó la activista, quien enfatizó que enfrentó el proceso con fortaleza pese a las adversidades.
Irregularidades desde la detención en Maiquetía
La presidenta de Control Ciudadano detalló la forma en que los funcionarios actuaron el 9 de febrero de 2024 en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Las autoridades la abordaron justo cuando pretendía abordar un vuelo internacional.
“Fui retenida el 9 de febrero de 2024 en el aeropuerto de Maiquetía bajo una ‘alerta silenciosa’, sin orden de detención ni delito en flagrancia. Tras horas de incertidumbre, fui trasladada a la DGCIM en Boleíta donde inició el infierno”, relató San Miguel.
Posteriormente, las autoridades la trasladaron a la sede del Helicoide. En este centro de reclusión permaneció durante la mayor parte de su juicio.
“Estar detrás de una reja implica violaciones sistemáticas a los derechos”, afirmó la abogada. Para resistir el encierro y no perder el equilibrio mental, recurrió a sus principios espirituales. “En El Helicoide vives en alerta permanente. Para mantener la cordura me refugié en la fe, en la lectura de hasta diez horas diarias cuando lo permitían y en una película interior de recuerdos y esperanza”, contó.
Secuelas de salud y tragedia familiar
El periodo en prisión dejó graves consecuencias físicas. Rocío San Miguel sufrió una fuerte caída provocada por un cuadro de laberintitis. Como resultado del accidente, permaneció ocho meses con una fractura sin recibir atención médica especializada. Finalmente, los médicos la operaron en abril de 2025.
Asimismo, la activista destacó las gestiones del expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. El político “intervino para que se me realizaran dos intervenciones quirúrgicas y facilitó la salida del país de mi hermano enfermo”, señaló.
El aspecto más doloroso afectó directamente a su familia. Su hermano Miguel Ángel enfermó de cáncer mientras ella estaba recluida. Aunque logró viajar a España en enero de 2026 para iniciar tratamiento, falleció poco después. “El costo humano fue devastador. Mi hermano Miguel Ángel enfermó de cáncer durante mi detención; logramos que viajara a España en enero de 2026 para buscar tratamiento, pero lamentablemente falleció”, relató con conmoción.
A pesar de su absolución, la activista mantiene su compromiso con las personas que siguen tras las rejas. “Celebro mi libertad pero con el corazón triste por las familias de los militares sentenciados a 12 y 18 años y por las dos mujeres condenadas en mi caso. Exijo la libertad de todos los presos políticos”, concluyó San Miguel.
Fuentes consultadas: Shirley Radio / Punto de Corte
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