
Kahramanmaraş (Turquía), 15 de abril de 2026 – Turquía vive su segundo tiroteo escolar en menos de 48 horas. Este miércoles, un estudiante abrió fuego de forma indiscriminada en dos aulas de una escuela secundaria de enseñanza media en la provincia de Kahramanmaraş, en el sureste del país, dejando al menos cuatro muertos (tres alumnos y un profesor, según las primeras informaciones oficiales) y más de 20 heridos, varios de ellos en estado crítico.
El gobernador provincial, Mukerrem Ünlüer, confirmó que el atacante, un menor de edad cuya identidad no ha sido revelada por razones de protección, llegó armado con varias pistolas y cargadores que pertenecían a su padre, un agente de policía retirado. El joven disparó al azar dentro del centro educativo y posteriormente murió en el lugar de los hechos, aunque las autoridades no han precisado si se suicidó o fue abatido.
El suceso ocurrió en el distrito de Onikişubat, en una escuela de entre 10 y 14 años. Imágenes difundidas por medios locales muestran a estudiantes huyendo del edificio mientras ambulancias y fuerzas especiales de la policía llegaban al lugar.
El primer tiroteo: 24 horas antes
Apenas un día antes, el martes 14 de abril, otro incidente similar sacudió la provincia vecina de Şanlıurfa. Un exalumno de 18 años, identificado como Ömer Ket, irrumpió armado con una escopeta en el Instituto Técnico y Vocacional de Anatolia Ahmet Koyuncu, en el distrito de Siverek. Abrió fuego al azar y hirió a 16 personas (10 estudiantes, cuatro profesores, un empleado del comedor y un policía). El agresor se atrincheró en el interior del edificio y, tras ser rodeado por las fuerzas de seguridad, se quitó la vida.
En ese primer ataque no se reportaron fallecidos, solo heridos, uno de ellos en estado grave.
¿Existe algún vínculo entre ambos ataques?
Hasta el momento, las autoridades turcas no han encontrado evidencia de que los dos tiroteos estén relacionados. Los incidentes ocurrieron en provincias cercanas del sureste de Turquía (Şanlıurfa y Kahramanmaraş), pero los atacantes no se conocían y actuaron de forma individual. Expertos consultados por medios internacionales coinciden en que los tiroteos escolares son extremadamente raros en Turquía. Por lo que la coincidencia de dos casos en apenas 48 horas ha generado sorpresa y preocupación. No se ha mencionado ninguna conexión terrorista, ideológica o planificada. Las investigaciones se centran en los motivos personales de cada atacante y en cómo accedieron a las armas.
El ministro del Interior turco ha ordenado una revisión exhaustiva de los protocolos de seguridad en todos los centros educativos del país. Mientras que el presidente Recep Tayyip Erdoğan ha sido informado de ambos sucesos.
Este doble episodio de violencia en escuelas ha conmocionado a la opinión pública turca, donde los ataques armados en entornos educativos prácticamente no tenían precedentes recientes. Las autoridades han pedido calma y han asegurado que se reforzará la vigilancia en todos los colegios.
La investigación sigue en curso y se espera que en las próximas horas se ofrezcan más detalles sobre los móviles de los atacantes y el estado de los heridos.



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