
Houston, 2 de abril de 2026 — La nave espacial Orion de la misión Artemis II ha abandonado con éxito la órbita terrestre y se dirige rumbo a la Luna, tras completar la maniobra crítica de inyección translunar (TLI). La NASA confirmó que los cuatro astronautas a bordo —el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, la especialista de misión Christina Koch y el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) Jeremy Hansen— se encuentran en excelente estado de salud y continúan su histórico viaje de aproximadamente 10 días alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra.
La maniobra de inyección translunar se realizó la noche del 1 de abril, pocas horas después del exitoso lanzamiento del cohete Space Launch System (SLS) desde el Complejo de Lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy en Florida, a las 6:35 p.m. EDT (22:35 UTC). El encendido de los motores del módulo de servicio europeo de Orion, con una duración de casi seis minutos, impulsó a la nave fuera de la órbita terrestre y la colocó en una trayectoria de “retorno libre” hacia la Luna.
“Estamos en camino. La tripulación de Artemis II ha dejado la órbita de la Tierra y se dirige al espacio profundo”, anunció el Centro de Control de Misión en Houston tras confirmar el éxito del quemado. Este es el primer vuelo tripulado más allá de la órbita terrestre baja desde la misión Apollo 17 en diciembre de 1972.
Primer vuelo tripulado del programa Artemis
Artemis II representa un hito fundamental en el programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo final es establecer una presencia humana sostenible en la Luna y preparar el camino para futuras misiones tripuladas a Marte. A diferencia de Artemis I (no tripulada en 2022), esta misión lleva seres humanos por primera vez en más de medio siglo a una distancia de hasta unos 400.000 kilómetros de la Tierra, superando incluso el récord de distancia establecido por Apollo 13.
Durante los próximos días, la tripulación probará los sistemas de soporte vital, navegación, comunicaciones y control de la nave Orion en condiciones de espacio profundo. En el punto más lejano de su trayectoria, previsto para el día 6 de vuelo, la nave pasará a unos 8.000 kilómetros más allá de la superficie lunar, permitiendo a los astronautas observar de cerca el lado oculto de la Luna.
La cápsula Orion, bautizada informalmente como “Integrity”, regresará a la Tierra el día 10 de la misión, con un amerizaje previsto en el Océano Pacífico.
Una tripulación internacional histórica
La tripulación de Artemis II está compuesta por veteranos y noveles del espacio:
- Reid Wiseman (comandante): Astronauta de la NASA con experiencia en la Estación Espacial Internacional.
- Victor Glover: Primer astronauta negro en un vuelo lunar.
- Christina Koch: Detentora del récord de la misión espacial más larga realizada por una mujer.
- Jeremy Hansen: Primer astronauta canadiense en viajar más allá de la órbita terrestre baja.
Los cuatro astronautas expresaron su entusiasmo tras el lanzamiento. “Es un honor increíble representar a la humanidad en este regreso a la Luna”, señaló Wiseman desde la órbita.
Próximos pasos y significado del programa
Con esta maniobra, la NASA da un paso decisivo hacia Artemis III, la misión planificada para 2028 que intentará el primer alunizaje tripulado del siglo XXI cerca del polo sur lunar, en colaboración con empresas privadas como SpaceX.
El éxito de Artemis II validará los sistemas de la nave Orion y del SLS para vuelos tripulados en el entorno lunar, un requisito indispensable antes de enviar astronautas a la superficie.
Mientras la nave avanza hacia la Luna, equipos de la NASA en Houston, el Centro Espacial Kennedy y el Centro Marshall continúan monitoreando todos los parámetros de la misión. Hasta el momento, no se han reportado anomalías significativas.
Este vuelo marca no solo un avance técnico, sino también un símbolo del renovado compromiso internacional con la exploración espacial tripulada, con la participación clave de Canadá y futuras contribuciones de otros socios como la Agencia Espacial Europea (ESA) y Japón.
La humanidad, después de 54 años, vuelve a mirar la Luna de cerca con ojos humanos.



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