
Washington / La Habana – 7 de febrero de 2026 – El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el jueves 5 de febrero el envío de USD 6 millones adicionales en asistencia humanitaria directa al pueblo cubano, en medio de una de las peores crisis energéticas que ha enfrentado la isla en décadas. Esta nueva partida se suma a los USD 3 millones entregados en enero, elevando el total de apoyo estadounidense desde octubre de 2025 a USD 9 millones.
La ayuda, anunciada por el alto funcionario del Departamento de Estado Jeremy Lewin, se centra principalmente en las provincias orientales de Cuba (Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo), regiones duramente afectadas por el huracán Melissa a finales de 2025 y que hoy sufren los mayores impactos de los apagones prolongados y la escasez de combustibles.
Contenido de la ayuda
Según el anuncio oficial, el paquete incluye:
- Alimentos no perecederos: arroz, frijoles, pasta y latas de atún.
- Kits de higiene personal.
- Lámparas solares portátiles capaces de cargar teléfonos móviles y ofrecer iluminación básica durante los cortes eléctricos.
La distribución se realizará a través de la Iglesia Católica en Cuba y su rama humanitaria Cáritas, los mismos canales utilizados para la primera entrega en enero. Los productos serán enviados desde Miami y repartidos directamente a familias y comunidades vulnerables mediante parroquias locales, evitando intermediarios gubernamentales.
Contexto de la crisis energética
Cuba atraviesa desde finales de 2025 una situación crítica en el sector eléctrico, con apagones que en muchas provincias superan las 20 horas diarias. La escasez de combustible para las termoeléctricas se ha agravado tras:
- La drástica reducción de envíos de petróleo desde Venezuela, tras la captura del presidente Nicolás Maduro y las sanciones estadounidenses.
- Las amenazas explícitas del presidente Donald Trump de imponer aranceles a cualquier país que continúe suministrando combustible a la isla (incluyendo México, principal proveedor actual).
El gobierno cubano ha calificado estas medidas como un “bloqueo energético” y una “guerra psicológica” contra la población. El presidente Miguel Díaz-Canel acusó directamente a Washington de intentar provocar un colapso humanitario mediante la asfixia de los suministros de petróleo.
Por su parte, funcionarios estadounidenses insisten en que la crisis energética responde a la mala gestión del gobierno cubano y a la priorización de gastos en propaganda y fuerzas de seguridad sobre las necesidades básicas de la población. Lewin enfatizó que “las necesidades humanitarias no guardan relación con las restricciones al petróleo” y que la ayuda busca llegar directamente a los ciudadanos.
Reacciones y tensiones diplomáticas
- Gobierno cubano: Aceptó la ayuda, pero reiteró sus críticas al embargo y a las nuevas medidas contra el suministro de combustible. No obstante, la distribución vía Iglesia Católica ha sido tolerada en entregas previas.
- Organismos internacionales: La ONU ha advertido que una continuación de la restricción de petróleo podría llevar a un “colapso humanitario” en la isla, afectando hospitales, transporte de alimentos y agua potable.
- México: La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que enviará ayuda alimentaria propia a Cuba “a más tardar el lunes”, mientras negocia con Washington para evitar aranceles a sus envíos de combustible.
Un gesto contradictorio en medio de la presión
El anuncio de los USD 6 millones llega en un momento de máxima tensión bilateral. Mientras Estados Unidos refuerza su estrategia de aislamiento económico y energético del gobierno cubano, simultáneamente aumenta la asistencia humanitaria directa al pueblo. Esta dualidad ha generado debate: para algunos es una muestra de compromiso humanitario genuino; para otros, evidencia una política de “zanahoria y garrote” destinada a presionar un cambio de régimen.
La ayuda comenzará a llegar en los próximos días. Mientras tanto, millones de cubanos continúan enfrentando apagones masivos, colas interminables por alimentos y combustible, y una inflación que ha disparado los precios de los productos básicos. En este contexto, el paquete estadounidense representa un alivio parcial, pero muy lejos de resolver la profunda crisis estructural que vive la isla.



Por




Por




