
Kherson, Ucrania – 14 de octubre de 2025 – En un incidente que ha generado una fuerte condena internacional, fuerzas rusas atacaron esta mañana un convoy humanitario de las Naciones Unidas en la región de Kherson, en el sur de Ucrania. Los cuatro camiones, claramente identificados con emblemas de la ONU, transportaban ayuda esencial para civiles en zonas de primera línea y fueron blanco de drones y artillería rusa cerca de la localidad de Bilozerka.
El convoy pertenecía a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), en colaboración con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Según reportes oficiales, los vehículos llevaban alrededor de 800 paquetes con alimentos, suministros médicos y artículos de higiene destinados a ancianos, mujeres y niñas en comunidades afectadas por meses de combates intensos.
Dos de los camiones resultaron dañados: uno fue destruido por el fuego tras un impacto de dron kamikaze, y el otro sufrió graves averías por la artillería. Afortunadamente, no se reportan heridos entre el personal humanitario, que logró evacuar dos vehículos bajo fuego enemigo.
La reacción de la ONU
Matthias Schmale, Coordinador Humanitario de la ONU para Ucrania, denunció el ataque como “totalmente inaceptable” y una “grave violación del derecho internacional humanitario”, que podría constituir un crimen de guerra. “Los trabajadores humanitarios están protegidos por la ley internacional y nunca deberían ser atacados”, enfatizó Schmale en un comunicado oficial.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, calificó el incidente como “otra brutal violación de la ley internacional”, urgiendo a los Estados miembros de la ONU a condenar el acto y aumentar la presión sobre Rusia.
Oleksandr Prokudin, jefe de la administración militar regional de Kherson, lo describió como un acto de “terrorismo” que destruyó “toneladas de ayuda humanitaria”.
Los ataques a civiles se normalizaron
Este no es un caso aislado. La región de Kherson, parcialmente ocupada por Rusia desde 2022, ha visto un aumento en los ataques con drones que afectan a civiles y operaciones de ayuda. En junio pasado, un bombardeo ruso dañó un almacén de la Cruz Roja en la zona, destruyendo más de 100 toneladas de suministros.
Hoy mismo, autoridades ucranianas reportaron tres civiles muertos por artillería rusa en la ciudad de Kherson y otro por un dron en Nikopol.
Hasta el momento, Moscú no ha emitido comentarios oficiales sobre el incidente.
La ONU y aliados como Noruega han reiterado su llamado a respetar las protecciones humanitarias en medio del conflicto, que cumple ya más de tres años.
Este ataque subraya la precaria situación de los civiles en el frente sur y la urgencia de mecanismos para salvaguardar la ayuda internacional.



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