
Trinidad y Tobago respaldó el sábado el despliegue de buques militares estadounidenses en el Caribe para combatir cárteles de droga, según un comunicado oficial.
La primera ministra Kamla Persad-Bissessar afirmó que, si Nicolás Maduro ataca Guyana y EE.UU. solicita apoyo, su país permitirá el uso de su territorio.
La medida responde a la creciente tensión por la disputa del Esequibo entre Venezuela y Guyana.
Persad-Bissessar enfatizó las relaciones cordiales con el pueblo venezolano, pero priorizó la defensa de Guyana ante una posible agresión.
Maduro anunció la movilización de 4.5 millones de milicianos para proteger la soberanía venezolana, mientras Guyana expresó su compromiso con soluciones regionales contra el crimen transnacional.
La presencia de destructores estadounidenses busca desmantelar redes criminales sin violar soberanías, según la primera ministra.
Buques de EE.UU. combaten el crimen organizado
Tres destructores, el USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, junto a un escuadrón anfibio, patrullan aguas internacionales cerca de Venezuela.
Persad-Bissessar defendió esta operación, destacando que enfrenta el narcotráfico que azota el Caribe. Trinidad y Tobago registró 625 asesinatos en 2024, con una tasa de homicidios del 45.7%, según Insight Crime.
La primera ministra señaló que los cárteles alimentan la violencia, las pandillas y los delitos financieros.
Los estados insulares carecen de recursos para combatir solos estas amenazas, por lo que la cooperación con EE.UU. resulta crucial. La operación no busca conflictos, sino proteger la seguridad regional.
Disputa del Esequibo agudiza tensiones
La disputa por el Esequibo, que representa dos tercios del territorio guyanés, intensifica el conflicto entre Venezuela y Guyana. Maduro amenazó con anexar la región en 2023, lo que llevó a EE.UU. a reforzar su presencia militar. Persad-Bissessar aclaró que no existen solicitudes formales de EE.UU., pero Trinidad y Tobago está preparado para actuar si Guyana sufre un ataque.
La primera ministra rechazó especulaciones sobre las intenciones de los buques, insistiendo en que solo los criminales deben temer.
Guyana apoya iniciativas globales para combatir el crimen, abogando por la seguridad compartida en la región.
Crisis de violencia golpea a Trinidad y Tobago
Trinidad y Tobago enfrenta una escalada de violencia, con un 43.6% de los asesinatos ligados a pandillas, según Insight Crime.
El tráfico de drogas, armas y personas ha infiltrado la política y la seguridad, debilitando al país.
Persad-Bissessar destacó que los cárteles transnacionales desestabilizan el Caribe, y la presencia de buques estadounidenses busca contrarrestarlos. La operación, con 4,500 efectivos, incluidos 2,200 marines, opera legalmente en aguas internacionales.
La primera ministra descartó debates con Caricom, afirmando que cada nación decide según sus prioridades.
La cooperación con EE.UU. no afecta las relaciones con Venezuela, pero refuerza la seguridad regional.
Llamado a la unidad contra el crimen
Guyana fue el primer país en apoyar la operación estadounidense, abogando por la colaboración regional contra el crimen organizado.
Persad-Bissessar subrayó que esta lucha beneficia a todo el Caribe, incapaz de enfrentar sola a los cárteles.
Los buques estadounidenses fortalecen la seguridad sin invadir soberanías. La primera ministra instó a ignorar rumores y reafirmó el compromiso de su gobierno con la estabilidad regional, mientras mantiene relaciones pacíficas con Venezuela.
Con información de Agencias
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