
La rupia india ha completado su quinta semana consecutiva de declive, marcando su peor racha de pérdidas en los últimos seis meses, según informó Reuters. Este viernes, la moneda cerró marginalmente al alza en 87,6550 frente al dólar estadounidense, frente a los 87,7025 del jueves, pero acumuló una pérdida semanal del 0,1%, tras un desplome del 1,2% la semana anterior. En total, la rupia ha perdido cerca del 3% de su valor en las últimas cinco semanas, impulsada por una creciente demanda de dólares, especialmente por parte de importadores de petróleo, y las crecientes tensiones comerciales con Estados Unidos.
Trump endurece sanciones contra India
El principal catalizador de esta presión sobre la rupia ha sido la imposición de un arancel del 25% sobre los productos indios por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, una medida que posiciona a India junto a Brasil como uno de los países más afectados por las políticas comerciales de Washington. Esta tarifa, que eleva los impuestos sobre algunas exportaciones indias hasta un 50%, se implementó a partir del 7 de agosto tras cinco rondas de negociaciones comerciales fallidas entre ambos países.
¿Por qué Trump le impone aranceles a la India?
La decisión de Trump responde principalmente a dos factores: la negativa de India a abrir sus mercados agrícolas y lácteos a los productos estadounidenses y su continua importación de petróleo ruso, que alcanzó los 52.000 millones de dólares en 2024. Según Trump, estas compras de petróleo ruso, que India revende en el mercado internacional, contribuyen a financiar la maquinaria de guerra rusa en Ucrania, una acusación que Nueva Delhi ha calificado de “injustificada”. El presidente estadounidense también ha criticado las barreras comerciales de India, calificándolas de “obnoxiosas”, y ha amenazado con aumentar aún más los aranceles si India no reduce su dependencia del petróleo ruso.
Impacto en los mercados y la intervención del RBI
La amenaza de que la rupia alcance un mínimo histórico, tras tocar los 88,25 frente al dólar a principios de esta semana, ha forzado al Banco de la Reserva de India (RBI) a intervenir casi diariamente para estabilizar la moneda. El RBI ha retomado sus operaciones en el mercado de forwards no entregables (NDF), una herramienta que había utilizado con menor frecuencia en los últimos siete meses bajo la dirección de su nuevo gobernador, Sanjay Malhotra.
Estas intervenciones, combinadas con acciones en el mercado al contado, han contribuido a una caída de más de 9.000 millones de dólares en las reservas de divisas de India en la semana que finalizó el 1 de agosto.
La presión sobre la rupia también se ha visto exacerbada por la salida de capitales extranjeros, con inversores retirando más de 1.500 millones de dólares de los mercados de valores indios en julio. Los sectores más afectados por los aranceles, como textiles, calzado, joyería y productos farmacéuticos, representan una parte significativa de los 87.000 millones de dólares en exportaciones indias a Estados Unidos, lo que equivale a aproximadamente el 2,5% del PIB del país.
India frente a un panorama económico desafiante
La imposición de aranceles ha generado preocupaciones sobre el impacto en el crecimiento económico de India, con economistas estimando que podría reducir hasta 40 puntos básicos del crecimiento en el año fiscal que termina en marzo de 2026. La oposición india, liderada por Rahul Gandhi, ha criticado duramente al gobierno por no haber logrado un acuerdo comercial con Estados Unidos, acusándolo de debilitar la política económica y exterior del país.
A pesar de las tensiones, algunos expertos mantienen la esperanza de que las negociaciones puedan retomarse. India ha defendido su compra de petróleo ruso, argumentando que ayuda a estabilizar los precios globales del crudo y atiende las necesidades energéticas de sus 1.400 millones de habitantes. Un acuerdo comercial que aborde las demandas estadounidenses sin comprometer los intereses agrícolas de India podría ser clave para aliviar la presión sobre la rupia y restaurar la confianza de los inversores.
Contexto global y perspectivas
La situación de India se enmarca en un contexto de crecientes tensiones comerciales globales. Mientras que países como Japón, Corea del Sur y la Unión Europea han alcanzado acuerdos comerciales con Estados Unidos, India ha quedado en una posición más vulnerable, enfrentando aranceles más altos que sus pares. La visita próxima del primer ministro indio, Narendra Modi, a China, la primera en siete años, sugiere un posible realineamiento estratégico en respuesta al deterioro de las relaciones con Washington.
Por ahora, los mercados indios permanecen en alerta, con los inversores atentos a las próximas decisiones del RBI y a cualquier avance en las negociaciones comerciales. La combinación de aranceles estadounidenses, salidas de capital y la incertidumbre geopolítica seguirá desafiando a la rupia y a la economía india en el corto plazo, mientras el país busca equilibrar sus intereses nacionales con las presiones internacionales.



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