
Un bono vacacional de apenas 50 dólares desató la furia de los gremios universitarios venezolanos. José Gregorio Afonso, presidente de la Apucv, denunció que el gobierno ignoró su propuesta de usar el bono de guerra económica de 120 dólares como base de cálculo, en lugar del salario mínimo de 130 bolívares, poco más de un dólar. “Es una burla”, lamentó Afonso. En 2022, un profesor recibió 1.081 dólares por el bono; hoy, apenas 56, pulverizados por un tipo de cambio de 111 bolívares por dólar. Los gremios, hartos, convocaron una marcha este 10 de julio al Ministerio de Educación Universitaria. Imagina planificar vacaciones con un bono que no alcanza ni para un mercado. La propuesta, presentada ante cuatro instancias gubernamentales, cayó en oídos sordos, dejando a 800.000 familias del sector educativo y salud en la estacada.
Bono vacacional: Una promesa incumplida
El bono vacacional, equivalente a 105 días de salario integral, es una miseria con el sueldo actual de 130 a 522 bolívares. Afonso propuso incluir el bono de guerra económica para llegar a 400 dólares. “Hay tiempo en julio para corregir”, insistió. En 2022, el tipo de cambio favorecía; hoy, la inflación lo destruye todo. La movilización busca presionar al gobierno para que cumpla. Profesores y trabajadores de la salud claman por dignidad, mientras el bono actual no cubre ni lo básico.
Protestas por dignidad laboral
Las protestas reflejan el hartazgo de 600.000 trabajadores de educación básica y 180.000 universitarios. “Son familias que merecen vivir, no sobrevivir”, dijo Afonso. La marcha al Ministerio exige un bono vacacional justo. Si el gobierno usara el bono de guerra económica, el cálculo cambiaría vidas. Pero la indiferencia oficial agrava la crisis. Profesores, que alguna vez formaron generaciones, ahora luchan por comer.
También puedes leer en Punto de Corte:
Danos tu opinión sobre el tema en nuestro foro de DEBATES de Telegram:



Por
Por



Por







