
Argentina elimina este lunes el cepo cambiario, las restricciones que durante casi 14 años limitaron la compra del dólar. Estas medidas, iniciadas en 2011 bajo Cristina Fernández, buscaban frenar la fuga de divisas, pero complicaron la economía. El presidente Javier Milei celebró el viernes el fin de estas trabas. Llamó al cepo una “aberración” que dañó la inversión y el comercio. La decisión marca un cambio radical. Los argentinos ahora enfrentan menos obstáculos para acceder a la divisa estadounidense.
El cepo comenzó con autorizaciones fiscales para comprar dólares. Con el tiempo, se endureció: impuestos para viajes, límites mensuales de 200 dólares y restricciones para empresas. Estas reglas generaron mercados paralelos como el “dólar blue”. La brecha cambiaria alcanzó un 150%, afectando la economía. Milei, tras prometer en campaña eliminar estas trabas, cumple un hito clave.
Fin del cepo transforma la economía
Eliminar el cepo impulsa la confianza en Argentina. Las empresas ahora transfieren fondos al exterior sin trabas. La producción y el comercio exterior mejoran.
Dólar más accesible para argentinos
Los ciudadanos ya no enfrentan límites estrictos. Mercados paralelos como el “dólar cripto” pierden fuerza. La economía argentina respira con esta apertura.
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