
Washington, EE.UU. – 14 de octubre de 2025 – La paciencia de Trump con Rusia parece totalmente agotada, y ahora se dispone a dar a Ucrania un amplio apoyo militar a Ucrania, que va desde Tomahawk hasta Thunderbolts II A-10. El presidente Donald Trump se reunirá este viernes con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelensky, en la Casa Blanca para discutir una “lista de deseos” militares de las fuerzas armadas ucranianas. Sin embargo, la agenda principal girará en torno a la posible entrega de misiles de crucero Tomahawk de largo alcance y otros sistemas de armas potentes, como defensas aéreas Patriot, en medio de la escalada del conflicto con Rusia.
Visita confirmada
La visita de Zelensky, confirmada por fuentes de la administración Trump y la embajada ucraniana en Washington, se produce tras intensas conversaciones telefónicas entre ambos líderes el fin de semana. Zelensky ha presionado por estos armamentos para permitir a Ucrania realizar strikes profundos en territorio ruso, golpeando objetivos militares y de infraestructura energética clave, lo que, según Kiev, obligaría a Moscú a sentarse a negociar en mejores términos.
Trump, por su parte, ha insinuado que podría usar la amenaza de estos envíos como ultimátum a Vladimir Putin: retomar las paces serias o enfrentar una “nueva etapa de agresión”. “He tomado una decisión al respecto”, admitió el mandatario estadounidense el lunes, aunque sin revelar detalles.
¿Que son los Tomahawak?
Los Tomahawk, misiles de precisión guiados con un alcance superior a 2.500 kilómetros, representan un salto cualitativo para Ucrania, capaz de alcanzar incluso Moscú. Zelensky los ha calificado como una “mega deal” en términos trumpianos, enfatizando que se adquirirían mediante compras a empresas estadounidenses para generar beneficios económicos en EEUU.
Además, la delegación ucraniana en Washington negociará con congresistas y firmas de defensa, incluyendo encuentros con compañías energéticas propuestos por Trump para contrarrestar los ataques rusos a la infraestructura crítica.
Rusia ha reaccionado con dureza
Putin advirtió que suministrar Tomahawk implicaría la participación directa de personal militar estadounidense, lo que destruiría cualquier progreso en las relaciones bilaterales y elevaría el riesgo de confrontación.
El ex presidente Dmitri Medvédev fue más directo: “Podría terminar mal para todos, y primero para Trump”.
Esta reunión, que algunos medios rusos sitúan el 17 de octubre, subraya el enfoque de Trump en transacciones lucrativas en lugar de ayuda gratuita, contrastando con la era Biden. Para Ucrania, es un “empujón final” por estas armas “existenciales” que podrían cambiar el curso de la guerra, ahora en su cuarto año.
El mundo observa si este encuentro acelera la paz o aviva las llamas del conflicto.



Por

Por





Por


