
Washington, 21 de marzo de 2026 (EFE / Reuters / Fuentes oficiales) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que su país ha alcanzado una independencia energética que lo libera de la dependencia del Estrecho de Ormuz para su suministro interno de petróleo y gas, en medio de la crisis provocada por el cierre de facto de esta vía marítima estratégica debido al conflicto con Irán.
En declaraciones recientes, difundidas a través de su red social Truth Social y en conferencias de prensa, Trump enfatizó que gracias a las políticas impulsadas durante su administración —incluyendo el auge del shale oil y la conversión de EE. UU. en exportador neto de energía desde 2019—, el país “no necesita” el estrecho para su consumo doméstico. “No usamos el Estrecho de Ormuz. Nosotros no lo necesitamos para nuestro suministro energético interno”, afirmó el mandatario, agregando que el mantenimiento abierto de la ruta beneficia principalmente a otros países y al mercado global.
La Casa Blanca, a través de la portavoz Karoline Leavitt, reforzó esta postura al señalar que “gracias al presidente Trump, somos exportadores netos de energía. No necesitamos el estrecho de Ormuz para nuestro suministro energético interno. Sin embargo, deseamos que el estrecho permanezca abierto para estabilizar los precios del mercado mundial del petróleo”.
Contexto de la declaración
Estas afirmaciones se producen en el marco de la escalada militar entre EE. UU., Israel e Irán, que ha incluido ataques a instalaciones energéticas y minado parcial del estrecho, reduciendo drásticamente el tráfico de petroleros. El cierre efectivo ha elevado los precios del crudo Brent por encima de los $100-110 por barril, generando presiones inflacionarias globales, aunque Trump sostiene que el impacto directo en EE. UU. es limitado por su autosuficiencia energética.
El presidente ha criticado repetidamente a aliados (incluyendo miembros de la OTAN) por no sumarse con mayor fuerza a esfuerzos para reabrir la vía, sugiriendo en varios momentos que podrían “dejar” la responsabilidad de su seguridad a las naciones que dependen de ella (como Europa, Japón, Corea del Sur, India y China). Trump ha insistido en que EE. UU. podría limitar su rol a escoltas selectivas o acciones contra Irán, pero no asumir la carga principal.
Expertos coinciden en que, aunque EE. UU. es net exporter y su dependencia directa del Golfo Pérsico ha disminuido, el país no está aislado: interrupciones en el estrecho afectan precios globales, cadenas de suministro y costos de refinación, lo que sí impacta a consumidores y economía estadounidense de forma indirecta.
La declaración subraya la narrativa de “dominancia energética” promovida por la administración Trump, aunque persisten debates sobre si la independencia total mitiga realmente los efectos de una disrupción prolongada en un mercado global interconectado.
Fuentes: Declaraciones del presidente Donald Trump en Truth Social (18-20 de marzo de 2026).
Comunicado de la Casa Blanca y portavoz Karoline Leavitt (20-21 de marzo de 2026).
Reportes de EFE, Reuters, CNN, The Wall Street Journal y El Comercio (18-21 de marzo de 2026).
Análisis del Congressional Research Service sobre el conflicto Irán y el Estrecho de Ormuz (marzo 2026).



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