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En medio de la peor crisis energética que enfrenta Cuba en décadas, Rusia confirmó el 12 de febrero de 2026 que planea enviar pronto un cargamento de petróleo crudo y productos petroleros a la isla, clasificándolo oficialmente como ayuda humanitaria. El anuncio, reportado por el diario ruso Izvestia citando fuentes de la Embajada rusa en La Habana, representa un claro desafío a las medidas de presión económica impuestas por la administración de Donald Trump, que busca aislar completamente al régimen cubano mediante un bloqueo efectivo al suministro de combustible.
Contexto de la crisis energética en Cuba
Desde finales de enero de 2026, Cuba atraviesa un colapso en su abastecimiento de petróleo tras la interrupción total de envíos desde Venezuela —su principal proveedor histórico— luego de la intervención estadounidense que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro. México, que había asumido temporalmente el rol de suplidor clave, suspendió los envíos tras amenazas explícitas de la Casa Blanca de imponer aranceles adicionales a cualquier país que exporte petróleo o derivados a Cuba.
El gobierno cubano ha implementado racionamiento estricto de combustible, priorizando sectores esenciales como agricultura, salud y educación, pero el impacto es severo:
- Apagones prolongados en varias provincias.
- Paralización parcial del transporte público y privado.
- Advertencias a aerolíneas internacionales sobre la imposibilidad de reabastecer combustible en aeropuertos cubanos.
- Reservas estimadas en solo tres meses en el peor escenario, según reportes previos.
El Kremlin ha calificado la situación como “crítica” y ha acusado a Estados Unidos de “estrangulamiento” y “asfixia” deliberada contra la población cubana.
Detalles del anuncio ruso
- Fuentes diplomáticas de la Embajada rusa en La Habana declararon a Izvestia: “En un futuro próximo se espera el suministro de crudo y productos petroleros desde Rusia hacia Cuba como ayuda humanitaria”.
- No se han revelado volúmenes exactos, fechas precisas ni condiciones de pago, aunque el formato de “ayuda humanitaria” busca evitar o minimizar repercusiones legales o comerciales directas bajo las sanciones estadounidenses.
- El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que se mantienen conversaciones activas con La Habana para evaluar opciones de apoyo, pero evitó detalles públicos “por obvias razones”.
- Rusia enfatiza que no busca escalada con Washington, con el que mantiene un comercio casi nulo en la actualidad, y aboga por un “diálogo constructivo”.
Este sería el primer envío significativo desde febrero de 2025, cuando Moscú entregó 100.000 toneladas métricas de crudo bajo un préstamo estatal de 60 millones de dólares aprobado personalmente por Vladimir Putin.
Reacciones y contexto geopolítico
- Rusia: Ha recomendado a sus ciudadanos no viajar a Cuba por la “emergencia de combustible” y ha iniciado vuelos de repatriación/evacuación de turistas rusos. Aerolíneas como Aeroflot operan solo retornos.
- Estados Unidos: La orden ejecutiva firmada por Trump el 29 de enero de 2026 permite imponer aranceles ad valorem adicionales a bienes importados desde países que suministren petróleo a Cuba. Washington califica al gobierno cubano como “amenaza inusual y extraordinaria” a su seguridad nacional.
- Cuba: El régimen ha denunciado el bloqueo como “castigo masivo” contra su pueblo y ha recibido gestos de solidaridad de México (ayuda humanitaria no petrolera), Chile y otros países. El gobierno mantiene que busca diálogo con EE.UU., pero sin injerencia.
- Otros actores: China y aliados tradicionales han sido mencionados en discusiones, pero no hay anuncios concretos de envíos energéticos.
Implicaciones
El movimiento ruso refuerza la alianza histórica entre Moscú y La Habana, que data de la era soviética, y envía un mensaje claro: Rusia no abandonará a su aliado estratégico pese a las presiones estadounidenses. Sin embargo, expertos advierten que cualquier envío podría desencadenar represalias comerciales contra empresas rusas o complicar aún más las relaciones bilaterales.
Mientras tanto, la crisis en Cuba se agrava: la falta de combustible afecta no solo la economía, sino la producción de alimentos, el transporte y los servicios básicos, profundizando el descontento social en la isla.
La situación evoluciona rápidamente. Si se confirma la llegada del cargamento ruso, podría marcar un punto de inflexión en la estrategia de aislamiento petrolero de la administración Trump. Para actualizaciones, sigue fuentes oficiales como el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, el gobierno cubano o agencias internacionales confiables.


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