
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó este 30 de enero de 2026 que su gobierno mantendrá el apoyo humanitario a Cuba mediante el envío de petróleo, a pesar de las nuevas amenazas arancelarias impuestas por el presidente estadounidense Donald Trump. En su conferencia matutina desde Tijuana, Baja California, Sheinbaum calificó la medida de Washington como un riesgo de generar una “crisis humanitaria de gran alcance” en la isla y pidió diálogo directo con el gobierno de Estados Unidos para aclarar los alcances del decreto.
El contexto de la presión estadounidense
La declaración llega horas después de que Trump firmara una orden ejecutiva que impone aranceles a bienes provenientes de cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba. La medida, justificada por la Casa Blanca como una cuestión de “seguridad nacional” ante supuestos vínculos cubanos con actores adversarios, busca cortar de raíz el flujo energético hacia La Habana tras la interrupción de los envíos venezolanos (consecuencia de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a inicios de enero).
México se ha convertido en el principal proveedor de crudo a Cuba en 2025-2026, con envíos que representan menos del 1% de la producción total de Pemex, según explicó la mandataria. Estos se realizan tanto por contratos comerciales como por razones humanitarias, en solidaridad con el pueblo cubano afectado por el embargo económico de décadas.
Aunque a mediados de enero Pemex pausó temporalmente algunos cargamentos —lo que Sheinbaum calificó como una “decisión soberana” ligada a fluctuaciones contractuales—, la presidenta insistió en que México no abandonará su tradición de solidaridad.
Advertencia de crisis humanitaria y llamado al diálogo
Sheinbaum advirtió que los nuevos aranceles podrían agravar severamente la situación en Cuba, donde ya se registran apagones masivos, escasez de combustible y dificultades en hospitales, alimentación y servicios básicos.
“La aplicación de aranceles a países que suministran petróleo a Cuba podría desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance, afectando directamente hospitales, alimentación y otros servicios básicos del pueblo cubano. Esta situación debe evitarse mediante el respeto al derecho internacional y el diálogo entre las partes.”
Instruyó al secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, a contactar inmediatamente al Departamento de Estado estadounidense para obtener una explicación formal sobre los alcances del decreto y explorar vías diplomáticas. En un giro llamativo, propuso que —si el objetivo es evitar que México envíe crudo— sea Estados Unidos quien asuma directamente el suministro de petróleo a Cuba para mitigar la crisis energética.
Equilibrio delicado en la relación bilateral
La postura de Sheinbaum busca un delicado equilibrio: defender la soberanía mexicana y la solidaridad latinoamericana sin exponer al país a represalias comerciales que afecten el TMEC o las exportaciones hacia Estados Unidos (su principal socio comercial). La mandataria aclaró que el tema de Cuba no fue abordado en su reciente llamada telefónica con Trump, centrada en migración, comercio y narcotráfico.
Desde La Habana, el gobierno cubano ha calificado las acciones de Trump como “brutal agresión” y “chantaje”, mientras analistas advierten que la isla enfrenta su peor crisis energética desde los años 90.
Perspectivas a futuro
La respuesta de México —mantener el apoyo “sin poner en riesgo” al país— deja abierta la puerta a alternativas creativas, como intermediación humanitaria o envíos indirectos, pero también expone las limitaciones reales de la solidaridad en un contexto de presiones económicas asimétricas. Mientras Trump intensifica su estrategia de aislamiento hacia Cuba, Sheinbaum apuesta por el diálogo y el derecho internacional como herramientas para evitar una escalada que perjudique a ambos pueblos.
A 30 de enero de 2026, el pulso entre Washington y sus vecinos del sur se centra en unos barriles de petróleo que, más allá de su volumen, simbolizan soberanía, solidaridad y los límites del poder en el hemisferio.



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