
LIMA, 23 de abril de 2026.- – El gobierno peruano enfrenta una de sus crisis institucionales más agudas tras la renuncia irrevocable de dos figuras clave del gabinete: el canciller Hugo de Zela y el ministro de Defensa, Carlos Díaz Dañino. Las dimisiones se produjeron tras una profunda discrepancia con el presidente José María Balcázar sobre la polémica adquisición de una flota de aviones de combate F-16 Block 70, fabricados por la estadounidense Lockheed Martin.
La controversia escaló cuando el presidente Balcázar anunció la decisión de postergar la firma definitiva del contrato, valorado en aproximadamente 3.500 millones de dólares, delegando la responsabilidad de la compra al próximo gobierno que asumirá funciones en julio. Esta postura fue calificada por los ministros salientes como una “falta de transparencia”, llegando a señalar que el mandatario habría faltado a la verdad respecto al estado real de las negociaciones y los compromisos ya adquiridos con Washington.
¿Por qué el Presidente paralizó la negociación?
El presidente José María Balcázar ha justificado la paralización de la compra bajo una premisa de responsabilidad fiscal y transición democrática. Aunque el escándalo ha estallado por las contradicciones entre su versión y la de los ministros renunciantes, sus argumentos principales son los siguientes:
1. “Decisión de Estado” para el próximo Gobierno
Balcázar sostiene que una inversión de tal magnitud (3.500 millones de dólares) no debe ser cerrada de forma apresurada por una administración saliente o de transición. Su argumento central es que la decisión final sobre la modernización de la Fuerza Aérea debe recaer en el gobierno que asumirá funciones en julio de 2026, permitiéndoles evaluar el impacto presupuestario a largo plazo.
2. Cuestionamiento de la “Plataforma Tecnológica”
Desde el entorno presidencial y sectores aliados, se ha criticado que los F-16 Block 70, aunque modernos en aviónica, utilizan una plataforma diseñada originalmente en la década de 1970. El argumento es que el país debería evaluar opciones más “futuristas” o esperar a que el mercado ofrezca condiciones distintas, evitando atarse a un modelo cuyo fabricante (Lockheed Martin) está hoy más enfocado en el F-35.
3. Falta de transparencia en el proceso
El presidente ha negado públicamente que existan contratos vinculantes ya firmados, calificando los documentos existentes como simples “cartas de intención” o borradores. Su postura es que se necesita hacer la compra “con tranquilidad” y sin presiones externas (haciendo alusión a la supuesta presión de EE. UU. para concretar la venta frente a los competidores europeos como el Rafale o el Gripen).
El punto de conflicto: La crisis real, no es solo por el “qué” comprar, sino por la veracidad de las palabras del presidente. Mientras él dice que “no hay nada firmado”, el renunciante canciller Hugo de Zela ha sido tajante: “El señor Balcázar le ha mentido al país; él sabía que los dos contratos ya se habían firmado”
Un vacío en la defensa nacional
La compra de los 24 cazas F-16 tiene como objetivo reemplazar la obsoleta flota de Mirage 2000 y MIG-29 de Perú (FAP). El ministro Díaz Dañino, general en retiro con amplia experiencia en gestión logística, argumentó en su carta de renuncia que la paralización del proceso genera “incertidumbre estratégica”. Además dice que pone en riesgo penalidades económicas por compromisos previos con el proveedor.
Replicas diplomáticas
Por su parte, Hugo de Zela, diplomático de larga trayectoria y exembajador en EEUU, advirtió que este retroceso afecta la credibilidad internacional del Perú. Expertos señalan que el proceso, que compitió con el Gripen sueco y el Rafale francés, se vio empañado por el manejo bajo reserva de ciertos expedientes técnicos,. Esto alimentó críticas de diversos sectores políticos sobre la conveniencia de elegir el modelo estadounidense frente a otras ofertas.
Con la salida de ambos ministros, el gobierno de Balcázar queda debilitado en un momento crítico de transición política, mientras la opinión pública exige claridad sobre el destino de los millonarios fondos destinados a la defensa nacional.



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