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El 19 de febrero de 2026, la lideresa de Fuerza Popular y candidata presidencial Keiko Fujimori lanzó una dura advertencia a través de sus redes sociales tras la elección de José María Balcázar como nuevo presidente interino del Perú. En un mensaje que rápidamente se viralizó, Fujimori calificó el día como “muy triste para el país” y afirmó que “han permitido que la izquierda radical vuelva a gobernar”, responsabilizando directamente a sectores de la derecha, en particular al líder de Renovación Popular, Rafael López Aliaga.
La declaración llega en medio de una crisis política que ha colocado a Perú en su novena presidencia en apenas una década, con elecciones generales a la vista en abril de 2026.
El detonante: La sucesión constitucional y la elección de Balcázar
El 18 de febrero, el Congreso destituyó al presidente interino José Jerí mediante una moción de censura por presuntos escándalos y debilidades en seguridad ciudadana. Al día siguiente, el pleno eligió a José María Balcázar —congresista de Perú Libre (el partido fundado por Vladimir Cerrón y que llevó a Pedro Castillo al poder en 2021)— como nuevo presidente del Legislativo. Por sucesión constitucional, Balcázar asumió automáticamente la Presidencia de la República hasta el 28 de julio de 2026, fecha en que entregará el cargo al ganador de las próximas elecciones.
Balcázar, de 80 años, obtuvo 64 votos en la segunda vuelta frente a los 46 de María del Carmen Alva (Acción Popular). Su designación ha generado controversia por declaraciones pasadas a favor del matrimonio infantil y acusaciones de corrupción en su contra, aunque él ha prometido una transición pacífica, transparencia electoral y continuidad en políticas económicas.
La reacción de Keiko Fujimori: “La democracia está en peligro”
En su publicación en X (antes Twitter), Fujimori escribió:
“Es un día muy triste para el país. Han permitido que la izquierda radical vuelva a gobernar. Todos sabemos quiénes son los irresponsables que nos han empujado al caos, con (Rafael) López Aliaga a la cabeza. Lo advertimos el domingo. El caos es más grande que antes. Nunca debieron abrir esta puerta.
Tenemos que frenar su avance antes de que sea demasiado tarde. La democracia está en peligro. Con más fuerza que antes, defenderemos la Constitución y la libertad y también le haremos frente a los partidos improvisados y a las ambiciones de poder sin límites que han puesto al país en esta situación.”
Fujimori apuntó directamente a López Aliaga, cuyo partido Renovación Popular respaldó la moción de censura contra Jerí, lo que —según ella— abrió la puerta a Perú Libre. La candidata fujimorista había advertido días antes sobre el riesgo de que una vacancia generara inestabilidad y favoreciera a la izquierda.
Contexto electoral: Perú en campaña permanente
La advertencia de Fujimori se produce en plena campaña para las elecciones de abril de 2026. Encuestas recientes muestran a López Aliaga liderando preferencias, seguido por candidatos como Fujimori y otros outsiders. El fujimorismo, que mantiene una bancada importante en el Congreso, ha sido clave en las sucesivas destituciones y elecciones de presidentes interinos desde 2016.
Críticos de Fujimori señalan que Fuerza Popular votó en la elección congresal y que su partido ha contribuido a la inestabilidad política al bloquear o impulsar mociones según conveniencia. Desde la derecha más radical, como Renovación Popular, responden que no se puede “transar con izquierda radical” y acusan al fujimorismo de pactos oportunistas.
¿Qué representa Balcázar para la izquierda y la derecha?
José María Balcázar pertenece al ala más dura de Perú Libre, el mismo movimiento que impulsó a Pedro Castillo. Su breve mandato (menos de cinco meses) se presenta como una oportunidad para la izquierda de recuperar visibilidad, aunque analistas dudan de su capacidad para generar cambios profundos dada la corta duración y la necesidad de mantener estabilidad hasta las elecciones.
Para la derecha, representada por Fujimori y López Aliaga, Balcázar simboliza el regreso de un proyecto “radical” que asocian con el castillismo, el cierre del Congreso intentado en 2022 y políticas económicas intervencionistas.
Conclusión: Polarización en aumento
La declaración de Keiko Fujimori no solo marca el tono de confrontación que adoptará Fuerza Popular en los próximos meses, sino que refleja la profunda polarización que vive Perú: un país donde la sucesión presidencial se ha convertido en rutina y donde izquierda y derecha se acusan mutuamente de poner en riesgo la democracia.
Mientras Balcázar inicia su gestión prometiendo transparencia y lucha contra la inseguridad, el mensaje de Fujimori resuena como un llamado a la movilización conservadora: frenar a la “izquierda radical” antes de que, según ella, sea demasiado tarde. Con las urnas a la vuelta de la esquina, el Perú enfrenta otro capítulo de su crónica inestabilidad política.


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