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Las adyacencias del centro de detención Zona 7 de la PNB, en Boleíta, Caracas, son hoy el escenario de una protesta extrema. Diez mujeres, familiares de detenidos por motivos políticos, cumplen este lunes 48 horas en huelga de hambre. Esta medida busca presionar por la libertad de sus allegados, luego de que Jorge Rodríguez incumpliera el compromiso de excarcelación vinculado al proyecto de Ley de Amnistía.
La protesta de las familias acompaña la huelga que los propios internos iniciaron el pasado viernes 13 de febrero. Ambas acciones denuncian el estancamiento de los procesos judiciales y la falta de voluntad política para otorgar medidas de libertad plena. El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) responsabiliza directamente a las autoridades por la integridad física de quienes hoy sacrifican su salud.
Deterioro físico y falta de atención médica adecuada
El paso de las horas hace mella en el organismo de las manifestantes. Reportes locales indican que varias de las mujeres presentan cuadros severos de descompensación. Durante la jornada del domingo, una de las huelguistas sufrió dos desmayos y presenta dificultades para incorporarse. Otra de las participantes manifestó cefaleas intensas y alteraciones en la presión arterial, lo que obligó a suministrarle suero intravenoso en plena vía pública.
Pese a los riesgos, el grupo mantiene la determinación. Ellas aseguran que la Ley de Amnistía, anunciada anteriormente por figuras del oficialismo, no puede ser una herramienta de manipulación política. Exigen que se ejecuten las boletas de excarcelación de forma inmediata para poner fin a lo que consideran detenciones arbitrarias e injustas en la capital venezolana.
La presión aumenta sobre el entorno de Nicolás Maduro
La situación en Boleíta ocurre en un contexto de alta sensibilidad internacional. La administración de Nicolás Maduro enfrenta cuestionamientos constantes por el estado de las cárceles y el trato a la disidencia. Organizaciones de derechos humanos advierten que el Estado venezolano debe garantizar la vida de estos ciudadanos, quienes recurren al ayuno como último recurso ante la ausencia de respuestas institucionales.
Mientras la vigilia continúa, la comunidad internacional observa con atención el desarrollo de estos eventos. La exigencia es clara: justicia sin dilaciones y el respeto a la dignidad humana. Los familiares aseguran que no levantarán la medida hasta recibir pruebas concretas de que el proceso de liberación ha comenzado.
Fuentes: Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), Punto de Corte, Redes Sociales.
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