
El pasado 2 de septiembre fuimos testigos de la partida física de Gloria Steinem, una figura emblemática y polifacética que convirtió el activismo no solo en una vocación de vida, sino en un motor fundamental para transformar la realidad social de su época. Sus luchas promovieron cambios de gran calado en los que se entrelazaron múltiples causas encaminadas hacia un objetivo central: la conquista de la libertad mediante la equidad sustantiva entre hombres y mujeres.
Nacida en 1934, Steinem destacó en diversas facetas que abarcaron el periodismo de investigación, la defensa de los derechos humanos y la labor editorial al frente de la icónica revista Ms. Su ejercicio comunicacional le permitió derribar barreras históricamente inexpugnables. Una de sus contribuciones más recordadas fue su trabajo periodístico en el Playboy Club, donde se infiltró para documentar cómo la mujer era instrumentalizada en diversos espacios. Su denuncia puso al descubierto la vulneración de la dignidad humana tras la ilusión del atractivo patriarcal o, en términos más directos, la utilización del cuerpo femenino como engranaje financiero y de poder.
Para comprender la raíz de su compromiso social, es preciso examinar sus vivencias tempranas. Gran parte de su inclinación hacia la labor de cuidado nació del acompañamiento constante a su madre, Ruth, quien padecía una depresión severa en una época desprovista de acceso y atención adecuada a la salud mental. Experimentar en carne propia la falta de libertad económica y la carencia de apoyo social la llevó a desarrollar una agudeza particular respecto a la salud mental, comprendiendo que la independencia financiera de las mujeres es la columna vertebral de la verdadera libertad.
El periodismo como herramienta de denuncia y reforma
En 1963, Steinem llevó a cabo la investigación sobre las condiciones laborales en los clubes Playboy de Nueva York, donde reveló los salarios precarios, el acoso sistemático por parte de los clientes y las restrictivas exigencias físicas impuestas por la empresa. Su reportaje visibilizó la explotación laboral y el sexismo disfrazados bajo una máscara de glamour.
Con el paso del tiempo, esta visión la condujo de manera natural a la acción política e institucional. Steinem insistió en la reforma del marco legal, la defensa de los derechos laborales y el reconocimiento del derecho de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos. Esta determinación la llevó a cofundar la Asamblea Política Nacional de Mujeres en 1971, desde donde impulsó la paridad en los cargos públicos y promovió la Enmienda de Igualdad de Derechos (ERA).
Para Steinem, la defensa de la autonomía reproductiva no constituía un tema aislado, sino un pilar fundamental de la democracia. Sostenía firmemente que no se puede hablar de una sociedad verdaderamente democrática mientras las mujeres no ejerzan el control pleno y libre sobre sus propios cuerpos.
Interseccionalidad, pacifismo y visión global
Uno de los aportes más trascendentales de Gloria Steinem fue su firme defensa del enfoque interseccional. Esta perspectiva plantea que la lucha por los derechos debe contemplar las diversas realidades de las mujeres según su contexto social, étnico y económico. Por ello, fue una de las pioneras en integrar activamente a mujeres indígenas y afroamericanas en la agenda principal del movimiento, promoviendo un feminismo sin fronteras geográficas ni exclusiones de clase.
Asimismo, su compromiso pacifista la llevó a crear el fondo Women’s Action for Peace para respaldar acciones contra la guerra de Vietnam, vinculando el origen del feminismo con el antimilitarismo. Desde su perspectiva, las guerras constituyen estructuras de violencia que solo fortalecen el autoritarismo y el patriarcado.
Como referente de la segunda ola del feminismo en las décadas de 1960 y 1970, Steinem logró trasladar las demandas de igualdad legal y laboral a la cultura popular global. En 1972 fundó la revista Ms., plataforma que combinó el debate teórico con la divulgación de los derechos civiles, demostrando que el feminismo es una fuerza transformadora al alcance de toda la sociedad.
Un legado inmortal para las futuras generaciones
El pensamiento de Gloria Steinem reforzó el movimiento global por los derechos reproductivos y la equidad de género, demostrando que la lucha contra el autoritarismo y el patriarcado trasciende los debates de clase: es una causa de dignidad humana.
Hoy, tras su partida, invitamos a los lectores a revisar tanto la obra de Steinem como la trayectoria de múltiples mujeres que en América Latina continúan luchando por mejores condiciones de vida para todas las personas. La construcción de un sistema democrático real exige que la equidad entre hombres y mujeres sea la base de toda transformación cultural.
Fernando Aranguren
Ong hombres por la Equidad e igualdad
Activista feminista y derechos humanos
Movimientos sociales nacionales de Vpa/ cultura
Espacio Consenso
@Xel_acrata
Instagram @Aranguren318
Punto de Corte no se hace responsable de las opiniones emitidas por el autor de este artículo
Danos tu opinión sobre el tema en nuestro foro de DEBATES de Telegram:
También puedes leer en Punto de Corte:



Por
Por










