
23 de diciembre de 2025 – El Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (SOUTHCOM) anunció este martes que llevó a cabo un ataque cinético letal contra una embarcación de bajo perfil en aguas internacionales del océano Pacífico Oriental. La operación, ejecutada por la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear bajo la dirección del secretario de Defensa, Pete Hegseth, resultó en la muerte confirmada de un individuo calificado como “narcoterrorista”.
Según el comunicado oficial publicado en la red social X por SOUTHCOM, inteligencia militar confirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico Oriental y estaba involucrada en operaciones ilícitas de tráfico de drogas. “Un narcoterrorista masculino fue confirmado muerto durante esta acción. Ninguna fuerza militar estadounidense resultó dañada”, precisó el comando.
El ataque forma parte de la Operación Southern Spear, una campaña lanzada por la administración del presidente Donald Trump para combatir el narcotráfico y lo que denomina “narcoterrorismo” en el hemisferio occidental. Esta operación, que incluye el uso de activos navales, aéreos y robóticos, ha intensificado sus acciones en los últimos meses, expandiéndose del Caribe al Pacífico Oriental desde octubre de 2025.
Contexto de la operación
La Operación Southern Spear ha generado un intenso debate internacional. Desde su inicio en septiembre de 2025, las fuerzas estadounidenses han realizado decenas de ataques similares, con un saldo acumulado de al menos 105 muertes en embarcaciones sospechosas, según reportes de medios como CNN, The Guardian y Wikipedia. El más reciente, ocurrido el 22 de diciembre, es descrito como un strike preciso contra un “low-profile vessel” (embarcación semisumergible o de bajo perfil, comúnmente usada por carteles para evadir detección).
La administración Trump justifica estas acciones argumentando que las embarcaciones son operadas por organizaciones designadas como terroristas, involucradas en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos, y que representan una amenaza a la seguridad nacional. Sin embargo, críticos, incluyendo expertos en derecho internacional y gobiernos de la región como Venezuela, Colombia y México, cuestionan la legalidad de los ataques. Argumentan que no se han presentado pruebas públicas de la presencia de narcóticos o armas en las embarcaciones destruidas, y que las operaciones podrían violar el derecho internacional al priorizar fuerza letal sobre interdicciones y procesos judiciales.
Fuentes como The Guardian y Military.com destacan que, aunque los strikes son confirmados por videos y comunicados oficiales, no siempre se establece de manera independiente la carga ilícita o la afiliación terrorista de las víctimas. Algunos informes sugieren que entre los fallecidos podrían haber civiles, como pescadores, aunque el Pentágono mantiene que los objetivos son exclusivamente “combatientes ilegales”.
Reacciones y viralidad en redes
El anuncio del ataque se viralizó rápidamente en plataformas como X (anteriormente Twitter), donde usuarios y medios de habla hispana compartieron el video del strike, mostrando la explosión que destruye la embarcación. Publicaciones de cuentas como @Southcom
acumularon miles de interacciones, con opiniones divididas: apoyo desde sectores que ven la operación como una medida efectiva contra el flujo de drogas, y críticas que la califican de “ejecuciones extrajudiciales”.Medios internacionales como RT, Al Mayadeen, El Espectador y Fox News cubrieron el evento, destacando el aumento de la presión militar estadounidense en la región, en un contexto de tensiones con países como Venezuela.Este incidente refuerza la escalada de la política antidrogas de Estados Unidos, que combina despliegues navales masivos –incluyendo portaaviones como el USS Gerald R. Ford– con acciones directas para interrumpir rutas de tráfico. Mientras la operación continúa, el debate sobre su efectividad, legalidad y consecuencias diplomáticas permanece abierto.



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