
El gobierno de Estados Unidos otorgó este miércoles una licencia a Shell y Trinidad y Tobago para negociar el desarrollo del yacimiento de gas Dragon, ubicado en aguas venezolanas cerca de la frontera marítima. El fiscal general de Trinidad, John Jeremie, confirmó la autorización, que busca abastecer las plantas de gas natural licuado (GNL) de la isla caribeña. Este proyecto, con reservas probadas de 4,2 billones de pies cúbicos, representa una fuente clave de ingresos para Venezuela, pero avanza bajo estrictas sanciones impuestas desde 2019. La decisión de la administración Trump revierte la cancelación de licencias en abril, que había paralizado las operaciones de Shell y la Compañía Nacional de Gas de Trinidad (NGC).
Jeremie estructuró la licencia en tres fases, con la primera permitiendo negociaciones hasta abril de 2026, siempre que involucren empresas estadounidenses. “Los objetivos comerciales para firmas de EE.UU. son razonables y fáciles de cumplir”, afirmó en una conferencia de prensa. Fuentes de Reuters indican que las licencias previas prohibían pagos en efectivo a PDVSA, optando por intercambios de bienes como alimentos y medicinas.
Licencia para Dragon: Oportunidad bajo sanciones
Shell completó en el segundo trimestre un estudio marino en Dragon, antes del vencimiento de la licencia anterior en octubre de 2025, según Bloomberg. Este trabajo define ubicaciones de perforación y el diseño de un ducto de 16 km hacia Trinidad. El yacimiento, operado por Shell con una concesión venezolana de 30 años desde 2023, podría producir 200 millones de pies cúbicos diarios inicialmente. Trinidad, con reservas insuficientes, depende de este gas para elevar su producción de GNL en Atlantic LNG, que opera al 50% de capacidad, reportó Reuters. La autorización exige que no beneficie significativamente al régimen de Maduro, como aclaró el Departamento de Estado tras una reunión con el secretario Marco Rubio.
Impacto regional y tensiones políticas
El proyecto Dragon fortalece la cooperación energética entre Trinidad y Venezuela, pero enfrenta el escrutinio de sanciones que limitan ingresos de PDVSA. En septiembre, Washington respaldó la propuesta trinitaria, asegurando controles para evitar flujos a Maduro, según Venezuelanalysis. Para Trinidad, Dragon y el similar Manatee (en su lado de la frontera) podrían suministrar 1.000 millones de pies cúbicos diarios, impulsando su industria petroquímica. Shell y BP, involucradas en proyectos paralelos, mantienen silencio, pero analistas ven en esta licencia un equilibrio entre intereses comerciales y presión geopolítica contra Caracas.
También puedes leer en Punto de Corte:
Danos tu opinión sobre el tema en nuestro foro de DEBATES de Telegram:



Por
Por








