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En medio de tensiones renovadas entre Irán y Occidente en febrero de 2026, analistas internacionales evalúan el potencial avance del programa nuclear iraní y su integración con capacidades misilísticas, especialmente tras los bombardeos de 2025 que dañaron instalaciones clave. Aunque Teherán insiste en que su programa es pacífico, expertos destacan riesgos de un “breakout” nuclear que podría permitir ataques a distancia, incluyendo partes de Europa.
Lo que dicen los expertos
Sobre el tiempo para desarrollar un arma nuclear: La Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) y agencias de inteligencia estiman que Irán podría producir uranio enriquecido para una bomba en tan solo una semana, y para múltiples en un mes, gracias a reservas existentes de uranio al 60%.
Sin embargo, para un arma completa —incluyendo weaponization y ensamblaje—, el Departamento de Estado de EEUU y expertos como James Acton y Jeffrey Lewis calculan de 9 meses a un año, considerando daños previos y reconstrucción secreta.
El Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional (ICIS) asigna probabilidades bajas: 2-2.5% para un arma en 2-3 meses en un escenario esperado, subiendo en optimistas.
Tras ataques de 2025, informes del IISS sugieren que Irán podría obtener material para 10 armas en medio año si usa reservas ocultas.
¿En cuánto podría atacar Europa?
Irán ya posee misiles balísticos como Sejil, Ghadr y Khorramshahr con alcances de hasta 2.000 km, capaces de alcanzar el sureste de Europa (Grecia, Bulgaria, Rumania) y potencialmente ciudades como Budapest, Berlín o Viena, según expertos israelíes y el CFR.
Analistas de inteligencia estadounidense confirman que el arsenal actual cubre partes de Europa, aunque Irán limita intencionalmente rangos por debajo de 2.000 km para fines defensivos.
Para ICBM que alcancen EEUU, la DIA estima hasta 2035.
Estos escenarios dependen de decisiones políticas en Teherán y presiones diplomáticas en curso, con negociaciones en Ginebra buscando limitar enriquecimiento. Analistas advierten que, sin acuerdo, el riesgo de escalada regional persiste, pero no hay consenso sobre intenciones nucleares inmediatas de Irán.


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