![]()
Bogotá, Colombia – 15 de febrero de 2025 – Cuentas asociadas al Ejército de Liberación Nacional (ELN) en redes sociales y un comunicado oficial de las disidencias de las FARC del bloque Gentil Duarte han confirmado la baja de alias “Richard Suárez”, el principal cabecilla del bloque Magdalena Medio de esta facción disidente.
Suárez, identificado como Richard Suárez por fuentes de inteligencia, era considerado un actor clave en la escalada de violencia entre el ELN y las disidencias FARC en la región fronteriza de Norte de Santander.
Detalles del Incidente
Según el comunicado difundido por el ELN a través de perfiles verificados en plataformas como X (anteriormente Twitter), Suárez fue abatido en una operación conjunta que involucró enfrentamientos armados en las veredas cercanas a Tibú, epicentro de los combates en el Catatumbo. El ELN lo describió como el “responsable directo” de la guerra territorial que ha dejado decenas de muertos, desplazamientos masivos y una crisis humanitaria en la zona desde enero de 2025. “Alias Richard, el paramilitar disfrazado de disidente, ha sido neutralizado. Su muerte marca el fin de una era de traiciones y baños de sangre en el Catatumbo”, reza parte del mensaje, que incluye fotografías del cuerpo y evidencias balísticas.
Por su parte, un comunicado de las disidencias FARC Gentil Duarte, confirmó la pérdida de Suárez. Emitido en respuesta y atribuido a líderes como alias “Andrey Avendaño”, lo califica de “mártir caído en defensa del territorio”. El texto advierte de represalias contra el ELN, a quien acusa de violar acuerdos informales de coexistencia previos a la ruptura de enero. Fuentes cercanas a las disidencias indican que Suárez comandaba estructuras clave como los frentes 33, 36 y 37. Supuestamente tenia un estimado de 200 combatientes bajo su mando, y era responsable de operaciones financieras ligadas al narcotráfico en la región.
La baja de Suárez se produce en medio de una ofensiva relanzada por el ELN el 15 de enero, que incluyó ataques coordinados contra posiciones disidentes, resultando en al menos 30 muertes reportadas (no verificadas oficialmente) y el desplazamiento de más de 5.000 personas hacia Venezuela, según datos preliminares de la ONU.
Perfil de Alias “Richard Suárez”
Richard Suárez, de unos 45 años y oriundo del Magdalena Medio, emergió como figura prominente tras la desmovilización de las FARC en 2016. Se unió al bloque Gentil Duarte, una disidencia nacida del rechazo al proceso de paz, y asumió el mando del bloque Magdalena Medio en 2022. Bajo su liderazgo, el grupo expandió su influencia en el Catatumbo, disputando rutas de cocaína y minas ilegales con el ELN.
El ELN lo tildaba de “paramilitar” por supuestos lazos con carteles. También por iniciar hostilidades en agosto de 2024, cuando rompió un pacto de no agresión. En una entrevista concedida a medios regionales ese mismo mes, Suárez había declarado: “Con los compañeros del ELN somos muy respetuosos. Siempre hemos respetado para que nos respeten”. Sin embargo, acusaciones mutuas de extorsión y reclutamiento forzoso escalaron el conflicto. Eso ha culminado en masacres como la de la familia López Durán en Tibú, atribuida por las disidencias al ELN.
Suárez tenía órdenes de captura por homicidio, narcotráfico y reclutamiento de menores, y era un objetivo prioritario en los diálogos de paz “total” impulsados por el Gobierno de Gustavo Petro con las disidencias.
Contexto de la Violencia en el Catatumbo
El Catatumbo, con sus 15 municipios y frontera con Venezuela, es el mayor productor de hoja de coca del mundo. Además es un nudo estratégico para el crimen organizado. La “guerra a muerte” entre ELN y disidencias FARC, que se intensificó en enero de 2025. El conflicto ha roto una frágil “cohabitación” que duró siete años, según informes de Indepaz. El ELN, con columnas movilizadas desde Arauca, busca consolidar control territorial en Catatumbo. Las disidencias responden con amenazas de “combatir con todo el fragor”, como declaró Suárez en un video póstumo difundido el 21 de enero.
Esta confrontación ha complicado los procesos de paz: el Gobierno mantiene mesas con bloques disidentes como Gentil Duarte y Jorge Suárez Briceño, pero la ruptura interna en el Estado Mayor Central (EMC) ha fragmentado las negociaciones. El presidente Petro declaró un “estado de conmoción interna” en la región el 4 de febrero, desplegando tropas adicionales, aunque analistas critican la falta de avances en desminado y sustitución de cultivos.
Organizaciones humanitarias reportan al menos cuatro firmantes de paz asesinados en los últimos días, exacerbando la crisis. “La muerte de Suárez podría pausar los combates o avivar una venganza ciega”, advierte un informe de El País América Colombia.
Implicaciones y Reacciones
La baja de Suárez representa un golpe significativo para las disidencias Gentil Duarte, que pierden a un financista clave en un momento de diálogos con el Gobierno. El ELN, por su parte, podría ganar terreno, pero arriesga sanciones internacionales por violaciones al derecho internacional humanitario, como el reclutamiento de menores reportado en sus filas.
El Ministerio de Defensa colombiano confirmó la operación sin detallar su rol directo, pero reiteró el llamado a un cese bilateral. “Exigimos a los grupos armados detener la confrontación”, declaró Rodrigo Londoño, exjefe de las FARC y presidente del partido Comunes. Mientras tanto, comunidades indígenas y campesinas del Catatumbo claman por protección, con miles varados en la frontera.
Esta nota subraya la fragilidad de la “paz total” en Colombia, donde disputas territoriales amenazan con perpetuar un ciclo de violencia en una de las regiones más afectadas por el conflicto armado.


Por
Por

Por






