24 mayo, 2024

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Especial | A 33 años del Caracazo sigue vigente el malestar acumulado

En Guatire tirarían la primera piedra. Una ciudad satélite localizada a unos 40 km de Caracas. De allí se extendió a Guarenas, y –por efecto dominó- luego a todo el país. Fue el 27 de febrero de 1989. Hoy se cumplen 33 años del Caracazo.
Caracazo 1989

Caracas, 27 de febrero de 2022. En Guatire tirarían la primera piedra. Una ciudad satélite localizada a unos 40 km de Caracas. De allí se extendió a Guarenas, y –por efecto dominó- luego a todo el país. Fue el 27 de febrero de 1989. Hoy se cumplen 33 años desde que “la ciudad registró manifestaciones en varios puntos, cierre de las principales calles y avenidas además de quema de cauchos y autobuses. Más tarde se verían los primeros saqueos a comercios, un hecho que en poco tiempo se replicó en Caracas y en otras ciudades del país”, reseña el portal France 24.

El adeco Carlos Andrés Pérez recién había asumido su segundo mandato como presidente de Venezuela en una ceremonia faraónica en la Sala Ríos Reyna del entonces flamante Teatro Teresa Carreño, el 02 de febrero, para ser exactos. Asistiría Fidel Castro.

Pero acá surge un personaje clave: Miguel Rodríguez Fandeo. Ocupó los cargos de Ministro de Estado, Jefe de CORDIPLAN (Oficina de Coordinación y Planificación, antecesora del Ministerio de Planificación) y presidente del Banco Central de Venezuela durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez.

Carlos Andrés Pérez y Miguel Rodríguez Fandeo

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Rodríguez fue quien dos semanas después de asumir la presidencia Pérez libera los precios y servicios, y ya antes había conversado con agentes del Fondo Monetario Internacional (FMI) para aplicar en Venezuela lo que se conoció como “El Gran Viraje”. Los programas sociales para paliar los efectos de medidas neoliberales que eran necesarias por el balance deficitario dejado por Luis Herrera Campins y Jaime Lusinchi, vinieron mucho después de aplicadas las primeras medidas.

Pero fue el aumento de la gasolina y el pasaje lo que disparó el Caracazo. Algunas líneas de buses subieron las tarifas muy por encima de lo que fijó el gobierno. Y reventó la soga por el lado más flaco. A las medidas aplicadas por Rodríguez se les ha llamado coloquialmente “el paquetazo”.

France 24 reseña que “la expresión popular fue apaciguada por el Ejército de Venezuela, que fue enviado a las calles para reprimir las manifestaciones debido a la poca efectividad que tuvo la policía para contener las protestas”. Valga precisar que la Policía Metropolitana tenía varios meses en huelga en reclamo de mejoras salariales, chalecos, armamento, botas, etc.

La masacre de 1989

“Las protestas dejaron 276 muertes, según la cifra oficial reconocida por el fiscal general. Pero las ONG denuncian que nunca se ha hecho una investigación exhaustiva de lo ocurrido, primero en Caracas y después en el resto del país, el 27 de febrero de 1989”, dice un despacho de BBC Mundo, fechado el 27 de febrero de 2019. Algunas asociaciones civiles como COFAVIC hablan de unos 3000 muertos.

Ahora bien, pareciera que han pasado 33 años y estamos en el mismo punto del Caracazo: estamos bajo una hiperinflación, según la encuesta ENCOVI 2021 un 76.6% de la población vive en pobreza extrema, entre otros puntos que podrían parecer de conexión con 1989. Teodoro Petkoff llegó a decir que las medidas implementadas por Maduro eran aún más rudas que las que estaría aplicando el FMI. ¿Está vigente el Caracazo? ¿Por qué se sigue hablando de eso 33 años después?

John Magdaleno es politólogo egresado de la UCV, tiene una maestría en Ciencia Política por la USB, y una especialización en análisis de datos por la UCV. También dirige la firma de consultores en asuntos públicos Polity. Punto de Corte conversó en exclusiva con Magdaleno para despejar algunas de estas interrogantes.

Politólogo John Magdaleno

¿Estamos hoy en el mismo punto de antes del Caracazo, pero 33 años después?

-La respuesta es no. Estamos mucho peor. En el año 1987 la inflación fue de 40.3%, la más alta que se había registrado en la historia de Venezuela. Y en 1988, un año antes del Caracazo, la tasa de inflación fue de 35.5%. Es decir, dos años consecutivos de altísima tasa de inflación. Ese es para mi un dato muy significativo que explica una parte de la historia que origina el Caracazo.

Pese a que venía descendiendo la tasa de desempleo. En 1987, estaba en poco más de 9% y en el 88 bajó a poco más de 7%, pero las cifras de informalidad ya venían creciendo. Y aquí viene el dato más importante a la hora de explicar al menos un componente del Caracazo: el ingreso real de los venezolanos venía descendiendo desde 1979. De modo que cuando se produce el estallido de 1989 los venezolanos vienen experimentando una década consecutiva de su ingreso real.

Hay una investigación del profesor Herbert Köeneke que demuestra cómo la campaña presidencial de Carlos Andrés Pérez en 1988 alimentó deliberadamente la expectativa de que su regreso al poder significaría algo equivalente a la vuelta a la Venezuela saudita.

La campaña juguetea, desliza ese imaginario. Y la toma de posesión refuerza esas percepciones. A los pocos días se le anuncia al país un programa de ajustes macroeconómicos, que termina siendo implementado –al menos parcialmente- los primeros días de su gobierno.

Antes del Caracazo se produce una liberación general de precios de bienes y servicios. De modo que no estamos en el mismo punto: estamos en un punto peor, si vemos indicadores como inflación, desempleo, informalidad. Apenas se reporta que en el segundo semestre de 2021 se produjo una recuperación muy tímida, pero luego de una caída de 75% del PIB desde 2014.

El Caracazo fue un parteaguas porque vuelve visible psicosocialmente una situación que se venía anidando desde 1979 y que no era colectivamente asimilada. Los indicadores de Cisor, el organismo que le procesaba las encuestas a la OCEI, en 1988 divulga que 53.45% de la población era pobre, cuando en 1982 la pobreza era 33.81%; el año anterior al Viernes Negro.

¿Pero hay algo que siga vigente del Caracazo?

-Lo que quizá sigue vigente es el malestar acumulado. Las cifras de opinión pública de cobertura nacional que se hace todavía hoy en el país hablan de una gran preocupación por la situación económica y social, y por la situación política. El alto costo de la vida superó desde hace años a la inseguridad entre los principales problemas. Sigue vigente el malestar por el pésimo desempeño económico y social del país, y ni hablar del creciente autoritarismo del régimen político.

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