¡Asombroso! Nuevos detalles del crimen de Ojeda: Confesión del secuestro

El detenido fue capturado, porque su cómplice dió sus datos en una bomba de gasolina para acumular puntos de descuento.

Un informe de la prensa de Chile afirma que el adolescente detenido por el crimen del ex teniente venezolano Ronald Ojeda Moreno, hizo una confesión sobre su participación en el secuestro, y la calificó de fortuita.

El detenido asegura presenció el delito y luego estuvo en una especie de casa de seguridad.

El medio digital Emol de Chile publicó un reporte con información presumiblemente suministrada por la Fiscalía que lleva el caso. Punto de Corte no puede confirmar si esa efectivamente es la fuente, pero en base a los detalles y a manera en que se redactó el reportaje, se intuye que el medio tuvo acceso al expediente del caso.

Datos sobre el detenido

El informe inicia describiendo al detenido por el caso: Un joven venezolano de 17 años, que ingresó al país austral junto a su familia, hace 3 años.

Al parecer los miembros de esa familia se presentaron ante las autoridades en Arica y solicitaron refugio. Luego vivieron en la comuna de Independencia, en la casa de una amiga. Pero el implicado posteriormente se mudó a un departamento en Santiago, luego de trabajar descargando camiones en Franklin y como repartidor de app de “delivery”.

El día del secuestro

Sobre el día de los hechos, el detenido dice: “Nos dirigimos frente a un edificio en la comuna de Independencia, donde nos estacionamos a fumar marihuana cerca de las 23:30 horas, hasta la 1:00 aproximadamente”. Declara que aproximadamente a 3:00am hora, observó llegar un vehículo Nissan Versa color gris, con una luz azul.

“Me percaté que venían cinco sujetos vestidos como miembros de la PDI suponiendo que iban a realizar algún allanamiento”, explica. “Pasados unos tres minutos vi que estos supuestos policías venían con un sujeto (Ronald Ojeda) que solo vestía con un bóxer, al cual acercaron al vehículo Versa”.

Documentaron el secuestro

Seguidamente el detenido explica que en ese momento uno de los presentes “comienza a grabar con su teléfono”. Sobre Ojeda dice en su confesión que los supuestos policías lo acercaron hasta la vereda (calle), fuera de la entrada al estacionamiento del edificio, y el vehículo lo sacaron a la calle.

Al implicado esto le pareció pareció extraño ya que las personas vestidas de policía tomaron al sujeto en bóxer mostrándolo hacia el vehículo en el que se mantenía (el adolescente) junto a (nombre que el medio emol mantiene en reserva). Este acto, hizo pensar al detenido que el grupo sabía que lo estaban grabando su amigo los estaba grabando.

En el relato, el detenido dice que luego a Ojeda, “lo suben al vehículo y se van”.

El detenido asegura que luego el notó que el video grabado fue borrado. Indica que después de estos acontecimientos su compañero lo llevaba a su domicilio, pero que repentinamente su compañero hizo un giro “hacia la caletera de la autopista donde se encontró el vehículo Versa”. El lugar afirma que vió nuevamente a los “cinco sujetos vestidos como policías”.

Estando en el sitio, al parecer habría llegado otro vehículo, así que de los 5 supuestos policías, tres abordaron el vehículo donde estaba el adolescente y su amigo. Y los otros dos con la víctima, abordaron el otro vehículo que había llegado. De ese modo dejaron abandonado el vehículo Versa, que al parecer había sufrido un desperfecto.

El automóvil Versa falló

En su confesión el adolescente imputado dice que cuando huían, escuchó que los coimputados se lamentaban y gritaban preocupados por haber dejado huellas digitales en el Nissan Versa. “Decían que habían llamado a su amigo para extraerlas, (…) su misión era solo grabar el hecho”.

El detenido relata que luego los vehículos tomaron distintos caminos, pero luego se reencontraron en un destino no indicado en el informe suministrado a la prensa. Asegura que hubo conversaciones para llamar a un tercero para quemar el carro Nissan Versa usado en el secuestro.

El escondite

En su confesión, el adolescente, explica que luego del secuestro de Ojeda, su grupo llegó a un lugar a “enfriarse”, es decir a un sitio donde se iban a esconder. En esa especie de “refugio” se bajaron de los vehículos y taparon con una sábana a los imputados vestidos de PDI.

Luego el adolescente y su compañero se habrían retirado del sitio y pero antes pasaron a cargar combustible en una bomba (estación de gasolina). En las cámaras de seguridad de esa bomba fue donde los investigadores de las autoridades chilenas el rostro del adolescente capturado.

Lo pondrían a ganar

El joven, en su confesión intenta quitarse responsabilidad en el secuestro de Ojeda, y dice que le pidió explicaciones a su compañero. Este le habría dicho que no se preocupara, que “me iba poner a ganar”, es decir que le pagarían bien por lo sucedido.

Finalmente, el detenido volvió a su casa, la que después la PDI allanó, y en ella incautó una camiseta con sangre, que está siendo periciada.

El medio en su reporte dice que el adolescente al ser consultado sobre el Tren de Aragua, asegura “que lo querían reclutar”. Asimismo, habría asegurado sobre los secuestradores que: “dos venezolanos eran de Aragua, por su acento”.

Fuente: Emol.com

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