
Al cumplir 36 años de autonomía, los habitantes de Simón Planas exigen obras urgentes en agua, red eléctrica, vialidad e inversión agrícola.
El municipio larense Simón Planas arribó el pasado nueve de octubre a sus treinta y seis años de creación institucional. Diversos dirigentes y vecinos coinciden en la urgencia de relanzar el aparato agropecuario. También solicitan potenciar el turismo y mejorar la atención pública en toda la región.
Este territorio rinde homenaje al prócer que decretó la abolición de la esclavitud venezolana. Sin embargo, sus pobladores sufren severas fallas en el suministro diario de agua potable.
Faltan empleos estables y falta estímulo real para la inversión del sector privado. La localidad cuenta con ochocientos ocho kilómetros cuadrados de extensión geográfica.
Nació en el año mil novecientos noventa buscando una verdadera autonomía local. Aquella meta fundacional sigue pendiente para los habitantes de las distintas comunidades.
Las expropiaciones pasadas y la falta de incentivos paralizaron el crecimiento empresarial.
Hoy persisten fallas eléctricas graves y colapsos en las redes de aguas servidas. Sectores rurales carecen de luz continua y sufren por el deterioro vial. Las parroquias Sarare, Buría y Gustavo Vegas León exigen soluciones gubernamentales concretas.
Exalcaldes como Naudy Ledezma reclaman la perforación urgente de nuevos pozos profundos.
Asimismo, piden reforestar la cuenca del río Sarare y renovar planteles educativos. Dirigentes como Jesús Querales solicitan asfaltar la convulsa arteria vial Barquisimeto-Acarigua.
Buría requiere la vía Gamelotal para romper su actual y doloroso aislamiento. Reinaldo Vásquez propone construir la ansiada Ciudad Judicial en terrenos ya reservados. Todos concuerdan en sumar voluntades políticas para lograr el bienestar de la gente.
Redes hídricas y salud pública centran el clamor comunitario
Las propuestas para reactivar el aparato productivo requieren atender la red hídrica.
Anderson Sandoval plantea optimizar las tuberías desde el dique San Antonio hacia Sarare. Igualmente sugiere arreglar la conducción de agua desde Cerro Azul hasta La Miel.
El traslado de cosechas agrícolas exige la reparación rápida de carreteras rurales. Las vías Pitiguao, Barranca Amarilla y Cacao Torrellero necesitan maquinaria e inversión continua.
El rescate del mercado municipal reactivará la economía de los pequeños productores locales. En el ámbito turístico destaca la canalización del emblemático río Las Mayitas. Vecinos piden construir gaviones en Pueblo Arriba y en el parque Guerrero.
También resulta apremiante recuperar el acceso natural hacia los Morros del Torrellero. La parroquia Gustavo Vegas León solicita la sede definitiva para su Casa de Cultura. Por su parte, el médico César Méndez recuerda logros sanitarios del pasado.
Destaca el antiguo programa Municipio Saludable que combatió parásitos con éxito integral. Dicho plan eliminó la peligrosa teniasis en caseríos como Caballito y Sabana Alta. Hoy la ciudadanía pide recuperar esos servicios médicos de atención preventiva primaria.
La comunidad exige instalaciones hospitalarias equipadas con medicinas y personal calificado. Simón Planas requiere proyectos reales para garantizar el bienestar de sus familias.
Propuestas integrales buscan transformar el futuro del territorio larense
Los ciudadanos sueñan con ver un territorio próspero en cada rincón parroquial. Anhelan carreteras asfaltadas, hogares con luz eléctrica y suministro constante de agua limpia.
Los campesinos piden apoyo técnico para sembrar la tierra con garantías de éxito. Los jóvenes exigen empleos dignos para no abandonar su tierra natal. El legado histórico de Simón Planas Guadarrama debe guiar a los gobernantes actuales.
Las autoridades deben atender estas demandas sin importar la parcialidad política. Sarare, Buría y Gustavo Vegas León mantienen viva la esperanza de cambio.
El mejor regalo en este aniversario será construir obras de calidad duradera. La salud, la cultura y el campo deben ser los ejes del progreso. La unión de los sectores comunitarios facilitará la llegada de soluciones definitivas. Las familias merecen vivir en un municipio moderno, limpio y seguro.
La inversión pública y privada debe llegar pronto a los caseríos olvidados. Cada habitante trabaja a diario construyendo un destino de trabajo y paz. El pueblo no quiere más promesas vacías ni proyectos inconclusos en el tiempo.
Llegó el momento de ejecutar las transformaciones que la gente espera con paciencia. Los treinta y seis años de historia marcan el inicio de un camino. Simón Planas renacerá con el esfuerzo coordinado de todos sus ciudadanos comprometidos.
Con información y Fotos de José Luis Sotillo J. Colaborador
Danos tu opinión sobre el tema en nuestro foro de DEBATES de Telegram:



Por
Por
Por









