
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este 29 de enero de 2026 una orden ejecutiva que declara una emergencia nacional relacionada con el gobierno de Cuba, argumentando que representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior estadounidense. La medida establece un mecanismo para imponer aranceles adicionales (ad valorem) a las importaciones de bienes provenientes de cualquier país que suministre petróleo a Cuba de forma directa o indirecta.
Según el texto oficial de la orden —publicado en el sitio de la Casa Blanca bajo el título “Addressing Threats to the United States by the Government of Cuba”— y el fact sheet adjunto, el objetivo es aislar económicamente al régimen cubano al cortar su principal fuente de energía en un momento de profunda crisis energética en la isla. La administración Trump cita las supuestas alianzas de La Habana con potencias hostiles como Rusia, China, Irán, Hamás y Hezbolá como justificación para esta escalada.
Detalles clave de la orden ejecutiva
Declaración de emergencia nacional: Invoca la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) y la National Emergencies Act para habilitar acciones extraordinarias sin necesidad de aprobación congresional inmediata.
Sistema de aranceles: Autoriza a los secretarios de Estado (Marco Rubio) y de Comercio a identificar países involucrados y aplicar aranceles adicionales a todos sus productos importados a EEUU. No se especifican tasas fijas en la orden (pueden variar), pero el mecanismo permite imponerlos de manera selectiva o general.
Alcance: Afecta suministros “directos o indirectos” de petróleo, lo que incluye ventas, trueques, financiamiento o cualquier forma de provisión.
Flexibilidad: Trump puede modificar o suspender la medida si Cuba o los países afectados toman “pasos significativos” para alinearse con los objetivos de seguridad estadounidense.
Entrada en vigor: La orden entra en efecto inmediatamente, con implementación detallada a cargo de los departamentos involucrados.
Impacto principal: Presión sobre México y otros proveedores
La medida pone el foco inmediato en México, principal proveedor de crudo a Cuba en 2025 (alrededor de 20.000 barriles diarios según reportes de Pemex, representando cerca del 44% del total importado por la isla en algunos períodos). Venezuela, que históricamente fue el mayor suministrador, ya vio cortados sus envíos tras la intervención militar estadounidense de enero y la captura de Nicolás Maduro.
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum había anunciado esta semana una suspensión temporal de envíos a Cuba, describiéndola como una “decisión soberana” y no como respuesta a presiones externas. Sin embargo, analistas ven en la orden de Trump una herramienta para forzar a México a mantener o profundizar ese corte, bajo amenaza de aranceles a sus exportaciones (principalmente manufacturas y productos agrícolas) hacia EEUU, su mayor mercado.
Otros posibles afectados incluyen Rusia (que ha enviado petróleo y productos derivados en años recientes) y cualquier trader o nación que facilite el comercio indirecto.
Contexto en la crisis energética cubana
Cuba enfrenta una de las peores crisis eléctricas de su historia: apagones masivos, colapso de la termoeléctrica Antonio Guiteras y producción petrolera nacional mínima. La isla depende casi totalmente de importaciones para generar electricidad y combustible. Con Venezuela fuera del juego y México bajo presión, la orden podría acelerar el colapso energético y económico del régimen, alineándose con las declaraciones de Trump de que “el gobierno cubano caerá pronto” y que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba – cero”.
La Casa Blanca enfatiza que la medida protege la seguridad nacional al debilitar las “acciones malignas” del régimen cubano, mientras que críticos internacionales y algunos analistas la califican como una forma de “guerra económica” o coerción secundaria que podría violar normas de la OMC.
Reacciones y perspectivas
- Casa Blanca: Describe la orden como un paso para “confrontar al régimen cubano” y proteger intereses estadounidenses.
- México: Sheinbaum ha insistido en la soberanía de sus decisiones, pero la tensión bilateral aumenta.
- Cuba: El gobierno ha calificado la medida como “agresión imperialista” y ha amenazado con respuestas, aunque su capacidad de maniobra es limitada.
- Mercado petrolero: Podría endurecer aún más el aislamiento cubano y forzar a La Habana a buscar alternativas caras o inestables.
La orden ejecutiva representa la escalada más agresiva de Trump contra Cuba en su segundo mandato, utilizando herramientas económicas innovadoras (aranceles secundarios vía emergencia nacional) para presionar por un cambio de régimen. Su efectividad dependerá de la implementación y de la respuesta de los proveedores clave, pero ya envía un mensaje claro: el suministro de petróleo a Cuba ahora conlleva costos directos para cualquier nación que lo haga.



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