
La termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en la provincia de Matanzas, ha sufrido una nueva falla grave que la sacó del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), agravando una crisis energética que ya era insostenible en Cuba.
Esta central, la más importante y eficiente del país por ser un bloque unitario de mayor capacidad, genera aproximadamente entre el 15% y el 20% de toda la electricidad que consume la isla en condiciones normales de operación (alrededor de 220-330 MW dependiendo de su carga). Su salida del sistema, provocada por un fallo en la caldera (según reportes de la Unión Eléctrica – UNE), representa un golpe directo a un SEN ya debilitado por múltiples averías simultáneas y mantenimientos pendientes.
Contexto de la crisis actual
En las últimas semanas y meses de 2025-2026, Cuba ha experimentado una escalada dramática en los apagones. Algunas provincias acumulan cuatro días consecutivos sin servicio eléctrico o con interrupciones que superan las 20-24 horas diarias. El déficit de generación ronda los 1.700-2.000 MW en el horario pico, mientras la demanda máxima se estima en torno a los 3.000-3.200 MW.
La Guiteras arrastra problemas crónicos en su caldera desde hace años: incrementos en el consumo de agua, salideros, fallos en eyectores y disparos automáticos de protección han sido recurrentes. Aunque se han realizado reparaciones parciales, el mantenimiento capital (el más amplio en décadas) se ha pospuesto varias veces, ya sea por la urgencia del sistema o por falta de recursos.
En este episodio específico:
- La unidad salió del SEN por fallo tecnológico en la caldera.
- Brigadas técnicas trabajan en su recuperación, pero no se ha precisado el tiempo exacto de reparación (en casos similares han sido horas o días).
- Simultáneamente, otras unidades están en avería (Mariel, Santa Cruz, Nuevitas, Felton, Antonio Maceo) y varias en mantenimiento programado.
- Se anuncia además una parada adicional de la Guiteras por 96 horas (o al menos 72 horas según algunas fuentes) para intervenir la caldera, lo que reduciría aún más la capacidad disponible.
Para el pico de consumo, la UNE pronostica afectaciones cercanas a 1.795 MW, lo que implica que millones de hogares, comercios y servicios básicos permanecerán sin electricidad durante extensos períodos.
Impacto en la población
La situación se ha vuelto verdaderamente crítica:
- Alimentos en neveras se pierden por falta de refrigeración.
- El bombeo de agua se interrumpe, afectando el suministro en viviendas y comunidades.
- Hospitales y centros de salud operan con plantas de emergencia (cuando hay combustible).
- La calidad de vida diaria se deteriora: calor extremo sin ventiladores, imposibilidad de estudiar o trabajar con normalidad, aumento de la frustración social.
- En zonas rurales y provincias del interior (como Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, entre otras), los apagones son casi permanentes.
Causas estructurales más allá de la Guiteras
Aunque la termoeléctrica Antonio Guiteras concentra la atención por su peso específico, el colapso es sistémico:
- Parque termoeléctrico obsoleto (muchas plantas con más de 40 años).
- Escasez crónica de combustible (crudo nacional y petróleo importado).
- Falta de piezas de repuesto y mantenimiento preventivo adecuado.
- Déficit de inversión en generación y redes de transmisión.
- Dependencia de proveedores externos (Rusia, Venezuela) con entregas irregulares.
Expertos han advertido que 2026 podría convertirse en uno de los años más oscuros en términos energéticos para Cuba si no se toman medidas estructurales urgentes.
Mientras brigadas intentan estabilizar la Guiteras y el SEN, la población enfrenta otra jornada (y posiblemente semanas) de oscuridad intermitente. La frase repetida en redes y conversaciones cotidianas resume el sentimiento general: “¿Hasta cuándo?”
La crisis eléctrica no es solo un problema técnico; se ha convertido en uno de los principales factores de deterioro de la calidad de vida y de la economía en la isla.



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