
Washington, 19 de diciembre de 2025 – El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este viernes una nueva ronda de sanciones dirigidas contra siete personas vinculadas al círculo familiar y cercano del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, la primera dama Cilia Flores. La medida, ejecutada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), busca desmantelar lo que Washington describe como una “red de narcocorrupción” que sostiene al régimen chavista.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró: “Hoy, el Tesoro sancionó a individuos que apoyan al narcoestado rebelde de Nicolás Maduro. No permitiremos que Venezuela siga inundando nuestro país con drogas letales. Maduro y sus cómplices criminales amenazan la paz y la estabilidad de nuestro hemisferio”.
Detalles de las sanciones
Las sanciones se centran principalmente en la familia directa de Carlos Erik Malpica Flores, sobrino de Cilia Flores y exfuncionario de alto rango en Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la Tesorería Nacional. Malpica Flores fue sancionado el pasado 11 de diciembre por su presunta implicación en esquemas de corrupción en la industria petrolera venezolana.
- Los familiares adultos inmediatos designados este viernes son:
- Eloísa Flores de Malpica, madre de Malpica Flores y hermana de Cilia Flores.
- Carlos Evelio Malpica Torrealba, padre.
- Iriamni Malpica Flores, hermana.
- Damaris del Carmen Hurtado Pérez, esposa.
- Erica Patricia Malpica Hurtado, hija adulta.
Además, se sancionó a Roberto Carretero Napolitano y Vicente Luis Carretero Napolitano, familiares directos del empresario panameño Ramón Carretero Napolitano, quien fue designado el 11 de diciembre por sus extensos vínculos comerciales con el régimen de Maduro y la familia Malpica Flores.
Estas designaciones se basan en la Orden Ejecutiva 13850, que permite sancionar a familiares inmediatos de personas involucradas en prácticas corruptas o engañosas relacionadas con el gobierno venezolano.
Las sanciones implican la congelación de cualquier activo que estas personas puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y prohíben a ciudadanos y empresas de EE.UU. realizar transacciones con ellos.
Contexto de la escalada de presión
Esta acción representa la segunda semana consecutiva de sanciones contra el entorno cercano de Maduro bajo la administración de Donald Trump, que ha intensificado su campaña contra el gobierno venezolano, al que califica de “narcodictadura” e “ilegítimo”.
El 11 de diciembre, EE.UU. ya había sancionado a tres sobrinos de Cilia Flores –incluyendo a Malpica Flores y los conocidos “narcosobrinos” Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas– por presuntos vínculos con el narcotráfico y corrupción. Aquella medida también afectó a empresas navieras y buques involucrados en el transporte de petróleo venezolano.
La presión incluye operaciones militares en el Caribe, incautación de petroleros y declaraciones sobre posibles acciones terrestres.
Reacción del gobierno venezolano
Hasta el momento, el Ministerio de Información de Venezuela no ha emitido una respuesta oficial a estas nuevas sanciones. Históricamente, el gobierno de Maduro ha rechazado estas medidas, denunciándolas como parte de una campaña imperialista para apropiarse de los recursos petroleros del país y negando cualquier vínculo con el narcotráfico o la corrupción.
Estas sanciones se suman a un amplio régimen de restricciones impuesto por EE.UU. desde 2017, que ha contribuido a agravar la crisis económica en Venezuela, aunque Washington sostiene que buscan promover un cambio democrático y combatir redes criminales transnacionales.
La comunidad internacional observa con atención esta escalada, en un contexto de tensiones hemisféricas y migración masiva desde Venezuela.



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