
16 de diciembre de 2025Una nueva controversia diplomática ha estallado en América Latina tras las elecciones presidenciales en Chile, donde José Antonio Kast emergió como vencedor. El presidente colombiano, Gustavo Petro, no tardó en reaccionar con fuertes declaraciones en sus redes sociales, tildando al padre del presidente electo chileno de “nazi” y asociando a Kast con el fascismo. Esto ha generado una respuesta inmediata del gobierno chileno, que calificó los comentarios como “inaceptables” y envió una nota de protesta oficial a Bogotá. A continuación, desglosamos los detalles de esta polémica que tensiona las relaciones bilaterales.
El contexto: La victoria de Kast y el historial familiar
José Antonio Kast, líder del Partido Republicano de Chile y conocido por sus posiciones conservadoras y de derecha, ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales chilenas el 15 de diciembre de 2025, derrotando a sus contendientes en un proceso electoral marcado por la polarización. Kast, quien ya había sido candidato en 2021 (donde perdió ante Gabriel Boric), ha sido criticado por su admiración hacia la dictadura de Augusto Pinochet y por el pasado de su familia.
El padre de Kast, Michael Kast, era un inmigrante alemán que llegó a Chile después de la Segunda Guerra Mundial. Según investigaciones históricas, Michael Kast fue miembro del Partido Nazi en Alemania durante el régimen de Adolf Hitler. Esta acusación ha sido documentada en reportajes periodísticos y ha resurgido en campañas políticas contra su hijo. Kast ha defendido a su padre, argumentando que fue reclutado obligatoriamente en el ejército alemán y no participó en crímenes nazis, pero el tema sigue siendo controvertido.
Las declaraciones de Petro que encendieron la mecha
Horas después de confirmarse la victoria de Kast, el presidente colombiano Gustavo Petro publicó una serie de mensajes en su cuenta de X (anteriormente Twitter), expresando su rechazo. En uno de ellos, escribió: “El fascismo avanza” y lamentó que “los pueblos elijan su Pinochet”. Pero el comentario más directo fue: “Jamás le daré la mano a un nazi y a un hijo de nazi”, en clara referencia a Kast y su padre.
Petro, conocido por su ideología de izquierda y su defensa de causas progresistas, utilizó estas palabras para criticar lo que percibe como un retroceso en la región. Sus tuits rápidamente se viralizaron, generando miles de interacciones y dividiendo opiniones: algunos lo apoyan por “decir la verdad histórica”, mientras que otros lo acusan de interferir en asuntos internos de otro país y de diplomacia irresponsable.
La respuesta chilena: Nota de protesta y críticas oficiales
El gobierno saliente de Chile, bajo el presidente Gabriel Boric, no se quedó callado. El Ministerio de Relaciones Exteriores chileno emitió una nota de protesta formal dirigida al gobierno colombiano, rechazando las declaraciones de Petro como “inaceptables” y “ofensivas”. El canciller Alberto van Klaveren declaró que tales afirmaciones “no contribuyen al diálogo constructivo entre naciones hermanas” y enfatizó que Chile espera respeto mutuo en las relaciones bilaterales.
Desde el equipo de Kast, se ha calificado el incidente como un intento de Petro de “deslegitimar” la elección democrática. El presidente electo, quien asumirá el cargo en marzo de 2026, ha evitado responder directamente, pero sus aliados han sugerido que esto podría enfriar las relaciones entre ambos países en temas clave como migración, comercio y cooperación ambiental.
Reacciones regionales y posibles implicaciones
La polémica ha trascendido fronteras. En redes sociales, usuarios de ambos países han intercambiado acusaciones, con hashtags como #PetroVsKast y #FascismoEnChile ganando tracción. Líderes de izquierda en la región, como aliados de Petro, han respaldado sus palabras, mientras que figuras conservadoras las ven como un ejemplo de “intolerancia ideológica”.
Diplomáticamente, este episodio podría complicar la agenda bilateral. Colombia y Chile comparten desafíos comunes, como el control de fronteras y la lucha contra el narcotráfico. Analistas sugieren que, aunque no llegue a una crisis mayor, podría retrasar acuerdos pendientes. Petro, por su parte, no ha retractado sus declaraciones y ha continuado publicando sobre el “avance del fascismo” en América Latina.
Esta controversia resalta las profundas divisiones ideológicas en la región y cómo el pasado histórico sigue influyendo en la política actual. ¿Se resolverá con una disculpa o escalará?



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